Hola chicas, buenos días.
Hoy os traigo un top que forma parte de la colección Granny, una colección tejida por la persona que me enseñó el valor de lo hecho a mano: mi madre. Cada diseño lleva el nombre de una piedra preciosa o semipreciosa, y en esta ocasión la inspiración llega de una gema tan singular como fascinante.
La charoíta es una piedra semipreciosa de un intenso color violeta con vetas y reflejos que parecen remolinos de seda. Descubierta en Siberia y considerada una piedra bastante exclusiva, se asocia con la transformación, la creatividad y la calma interior. Se dice que ayuda a afrontar los cambios con serenidad y a potenciar la intuición, convirtiéndose en un símbolo de fortaleza y equilibrio. Su mezcla de tonos púrpura, lavanda y malva la hace inconfundible, igual que este top.
Para tejerlo hemos elegido Alexandria de Katia, un hilo de tacto suave, ligero y con una caída preciosa que realza cada punto. El color elegido recuerda precisamente a esos matices violáceos tan característicos de la charoíta, consiguiendo una prenda elegante, fresca y muy fácil de combinar. El hilo fue adquirido en El Duende del Patchwork, una tienda donde siempre es un placer encontrar materiales para nuevos proyectos.
El diseño combina un cuerpo trabajado a crochet con delicados detalles calados que aportan ligereza sin perder estructura. El escote en pico, los tirantes anchos rematados con un borde decorativo y la botonadura frontal de madera le dan un aire romántico y atemporal. Es un top perfecto para los días de verano, para combinar con vaqueros, faldas o pantalones de lino y disfrutar de una prenda artesanal que nunca pasa de moda.
Cada pieza de la colección Granny lleva mucho más que hilo y aguja. Lleva el tiempo, el cariño y la experiencia de unas manos que han tejido durante toda una vida. Y eso convierte a Charoíta en mucho más que un top: es un pequeño homenaje a la tradición, a la artesanía y al amor que se transmite de generación en generación.
Buen Martes.