¿Cómo llega una a ser cómo es y hacer lo que hace?

Por Itato

Me han invitado a escribir un post para contar a divulgador.es cómo y por qué motivos he llegado a hacer divulgación de medicina. Ello me ha llevado a poner por primera vez por escrito y de forma pública la secuencia resumida de algunos hechos que han marcado definitivamente mi vida porque me han hecho tal y como soy. Voy a señalar aqui a los tres culpables de que hoy sea como soy y haga lo que hago.

Por señalar al primer culpable, diría que fue mi padre. Todos los hermanos recordamos perfectamente que nos tenía locos recogiendo piedras en cada salida que hacíamos al campo, eran para su colección de Geología. De paso, jugábamos a imitar al gran Félix Rodríguez de la Fuente al que desde aquí aprovecho a rendir un sentido homenaje porque su amor por los animales y la vida en general fue de las primeras lecciones que aprendí. Papá estudió Físicas, por eso a principio de los 80 nos hizo ver todos los episodios de la magnífica serie Cosmos de Carl Sagan- colección que aún conserva. Poca televisión hemos visto en casa, (hoy lo único que veo de vez en cuando es el programa Redes de Punset). Recuerdo bien las charlas en casa sobre Astronomía, (era yo adolescente en La Coruña cuando pasó el Cometa Halley, qué recuerdos..) sobre la Prehistoria (culpa de visitar tanto dolmen), sobre Genética y Bioquímica (eso fue cuando papá se puso a estudiar Piscología por la UNED).  Luego están todos los Museos a los que nos llevaron de crios. Eso es algo que me inculcaron de pequeña y yo he replicado con mi propia familia, por ejemplo, ahora mismo mis recuerdos se van al Museo Arqueológico de Barcelona de la mano de mi abuelo Emilio, al  Museo Marítimo en las Reales Atarazanas con mis padres. Cuando nos mudamos a La Coruña siguieron allí las visitas a la Casa de las Ciencias (entonces no existían el Domus y el Aquarium Finisterrae que he podido visitar recientemente en alguna escapada) y ya en Madrid descubrí tarde los Museos de la Ciencia y el Cosmo Caixa.  Los museos son las primeras atracciones de cualquier ciudad que visito en cualquier viajeNunca lo había pensado pero cuando estuve en 1985 en Florida (EEUU) lo único que recuerdo de mi visita a DisneyWorld es el Epcot Center dedicado al mundo futuro y las Innovaciones Tecnológicas y cuando estuve en una visita relámpago en Seattle el año pasado, ví el Museo de la Ciencia Ficción..

Mi padre no me influyó para elegir estudios universitarios. Barajaba yo en 1988  hacer Biología y dedicarme a la Genética por culpa del Sr. Mendel pero finalmente escogí la rama sanitaria, mi madre era enfermera y siempre me había fascinado el arte de curar. Como me daba la nota por los pelos, me matriculé  en Medicina con la intención de ser tocóloga, la especialidad que me parecía más lógica para una chica que llevaba años leyendo todo lo relacionado con Salud Sexual y reproductiva además de leer las novela “El médico “de Noah Gordon. El caso es que cuando ya soñaba con dedicarme a la cirugía fetal y visualizaba el terminar los seis años de carrera, hacer el famoso MIR y  otros seis años de especialidad, se interpuso el amor… Oh. L’Amour. Si, Cupido tuvo mucho que ver para que a los 20 años tomara la decisión de replantearme mi futuro profesional. Me dejé aconsejar ciegamente y reorienté mi vida al marketing. Al terminar la carrera de Publicidad decidí que me especializaría en mk. Sanitario pues las oportunidades de trabajar allí eran atractivas..  Entonces ni yo sabía bien lo que era pero dediqué los siguientes diez años a  doctorarme en Marketing Farmacéutico, preparar una decena de asignaturas como profesora investigadora de la UEM (entonces CEES) y de ahí saltar al Periodismo Sanitario. ¡Cómo añoro esos años una vez superados los cursos del Doctorado y la crianza de los hijos!  Fue una etapa maravillosa donde disfruté como loca compartiendo cientos de horas de amenas charlas con mis compañeros/amigos que tanto echo de menos[i].

Definitivamente, ir a dar clase era un sueño porque disfrutaba mucho de la docencia y de lo que había antes y después de las clases, aprendí a preparar y dar conferencias, a redactar tesis, libros, artículos para revistas, redacté y presenté ponencias en Congresos nacionales e Internacionales, colaboré en proyectos de investigación..fue un lujo poder prepararse durante una década para lo que vendría después. Cuando la docencia en pregrado se volvió rutinaria, escogí concluir con una etapa que era fructífera en la formación continuada pero que se me quedaba corta de retos así que decidí quedarme colaborando en ciertos cursos de postgrado mientras me lanzaba al desconocido mundo de la consultoría.

Me costó 30 años encontrar donde poner el foco y aprender a no desviarme de él. No fue hasta el año 2000 que tuve clarísimo a qué quería dedicarme de verdad. No fue premeditado sino el fruto de muchas casualidades porque la vida la he ido llenando de actividades programadas por otros y de muchas decisiones atropelladas, algunas improvisaciones alocadas, no pocas anécdotas y distracciones, muchas aventuras, alguna que otra decepción, pruebas de ensayo-error y mucha, mucha tenacidad para no dejar de buscar hasta dar con lo que realmente me llenaba, hasta acertar con mi verdadera VOCACIÓN.  Hoy no concibo seguir dedicando el resto de mi vida a otra cosa que no sea la divulgación de la Salud, un campo donde puedo decir que me estrené preparando el programa completo de un curso nuevo de doctorado, el que me hubiera gustado hacer a mi y no existía..

Mi vida dio un giro de 180ª cuando acepté la propuesta de diseñar un curso de Postgrado y aproveché a diseñar  “Salud y Comunicación”. Entonces, desconocía que ese curso iba a cambiar mi vida. Ese fue el germen del Máster de Periodismo Sanitario que pude poner en marcha en la Complutense  de la mano de la Fundación de Educación para la Salud y que estuvo activo cinco años gracias a la generosidad de su alma mater, la Presidenta de FUNDADEPS, la Dra. María Sáinz. El destino quiso que conociera a esta gran mujer y la tomara como ejemplo para el resto de mi vida. Fue como encontrar la pieza de puzle que le faltaba a mi vida. He aprendido mucho trabajando a su lado, es una grandísima profesional, una líder nata y hoy puedo decir con gran satisfacción que es una excelente amiga. Ella me enseñó a creer en mi como nadie lo había hecho, me ofreció la oportunidad de crecer profesionalmente y por ello es claramente la segunda culpable de mi elección final de dedicarme 100% a trabajar por ofrecer una información de Salud de Calidad y mejorar la Cultura de Salud de la ciudadanía, área  a la que me dedico full time desde el 2005. María me hizo ver la gran responsabilidad que conlleva la Promoción de la Salud en su noble objetivo de salvar vidas por la vía de la Educación, convenciendo a la gente para adquirir hábitos saludables. Todo ello hoy lo veo clarísimo y el de tantos grandísimos profesionales de la Medicina y la Promoción de la Salud que he conocido gracias a ella así como socios de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS) a la que pertenezco desde hace algunos años.  Ellos son el genial Xavi Granda, Ramón Sánchez Ocaña, el Dr.J esús Sánchez Martos, Juan Luis de la Serna y su equipo de El Mundo como Patricia MateyDavid Ruipérez de la razón, Dr. Bartolomé Beltrán, Dr. Pedro Gargantilla, Alipio Gutiérrez, Javier López Iglesias, Mayka Sánchez de El País y tantos compañeros que han trabajado y trabajan por hacer divulgación Sanitaria, al equipo del Informe Quiral que tanto he analizado, a bloggers, periodistas y médicos como Antonio Rial, Gonzalo Casino, a periodistas especializados en nutrición como la maravillosa Marisol Guisasola, son muchisimos los expertos en información de salud de los que tengo la suerte de aprender. Tenemos maravillosos redactores de medicina en prensa generalista regional, no especialzada, lástima que sus editores no les den más espacio, ¿?verdad Nekane? Hay periodistas que son excelentes divulgadores en temas médicos y que sigo en la distancia gracias a Twitter, como Pere Estupinyá (@Perestupinya) y por supuesto todo el euqipo de bloggers de la blogosfera sanitario que como profesionales sanitarios hacen una excelente labor de divulgación de la Salud 2.0. A muchos les conozco personalmente por su participación activa en el Grupo #HCSMEUES, me refiero por supuesto a toda esta panda (ver enlace a Wikisanidad) Tengo ganas de ir conociendo a periodistas comprometidos como Miguel Jara y a todos los que levantan la voz sobre lo que consideran una información parcial e interesada. Si os interesa conocer quién escribe bien en periodismo de Salud, no dejeis de vigilar los premiados cada año del EUHealth Prize for Journalists.

Y por último, definitivamente mi marido Juan Ramón es el tercer culpable de que disfrute con la ciencia y por supuesto de mi trabajo diario.

En primer lugar porque llevo media vida oyéndole hablar de teorías y de científicos, no deja de ponerme acertijos matemáticos aunque no se lo pida y además, cosa que agradezco, me resume todos los libros de neurociencia que se ha leído (y no son pocos). Se sabe la vida y milagros de los matemáticos más conocidos, H.Poincaré, Gauss, Fermat, B. Russell, etc. Le he oído explicar decenas de veces las Teoría de la Evolución de Charles Darwin y la de la relatividad de Einstein, les habla a nuestros hijos de Newton cada vez que puede aunque a quien lee es a Stephen Hawking. Juan Ramón es un apasionado del método científico y lo aplica hasta en los hobbies, pero esa es historia para otro largo post…En segundo luhar, somos socios en nuestra agencia SC y juntos damos voz a las enfermedades menos conocidas y contamos las historias de los pacientes que las sufren. Trabajamos por y para la difusión de noticias de salud que ayuden a mejorar la calidad de vida de los enfermos y defendemos en todos los escenarios posibles el poder de ayuda de las nuevas tecnologías para empoderar al paciente.

Me defino una persona curiosa e inquieta. Me he pasado la vida haciendo preguntas (a veces demasiadas para algunos que me conocieron de niña y a veces preguntas inoportunas para los que me conocéis de adulta..). Si no me dan respuestas, tengo la manía de buscarlas por mi cuenta. Si no me gustan las respuestas, sigo buscando. Preguntas sobre ciencia y sobre filosofía, sobre los fenómenos naturales y los metafísicos, sobre la psique humana y nuestra interacción con el entorno. Me seguiré preguntando toda la vida si lo que estoy haciendo es lo adecuado, si lo puedo hacer mejor, si es interesante, si me ayuda a ser mejor persona.

_____________________________________________________________________________________________________

[i] Son muchos pero ahora mismo me vienen a la memoria Lola en Historia, León Gómez en economía y filosofía de la ciencia, Paco Fuentes en lengua, Alfonso Gil en RRPP,  Joaquín de Luna, el mayor experto en cine que he conocido, Mar que me enseñó el arte de la fotografía, Víctor en diseño gráfico, mi compañera Angeles González (que en paz descanse) quien me hablaba de planificación de medios mientras escribía su libro en la mesa de al lado, Ofelia por darme la oportunidad de impartir Planificación Estratégica, Luis Moser que me invitaba a sus clases y talleres prácticos de Periodismo, Yolanda Castellote que me descubrió la Fisioterapia..

Todavía no hay comentarios, anímate a dejar el tuyo rellenando el formulario.