Consejos para manejar el peso post-parto

Por Facildedigerir @facildedigerir

Cuídate desde antes de embarazarte y durante el embarazo

La condición en que la mujer se encuentre al embarazarse así como la manera en que lleve su embarazo son determinantes.   Si una mujer estaba en peso saludable, es más probable que el aumento de peso durante la gestación no rebase  las recomendaciones y por lo tanto, se  recupere el peso de manera natural.  Si una mujer realiza ejercicio durante el embarazo y cuida su piel, será más sencillo recuperar la tonificación corporal.

No empieces demasiado rápido

El  embarazo y el parto son dos periodos en los que se somete al organismo a mucho estrés y esfuerzo, por lo tanto necesita tiempo para recuperarse.   En general se recomienda que empieces un régimen no antes de la sexta semana post parto y si estás lactando, que esperes hasta que el bebé tenga al menos dos meses.

Lacta

Una de las razones por las que el cuerpo de la madre acumula grasa durante el embarazo es para prepararse para la lactancia ya que la leche materna tiene un importante componente graso.  Por lo tanto, lactar es una de las maneras más saludables y naturales de perder dicha grasa.   Si le das tiempo  a tu cuerpo, verás cómo va recuperando su peso porque ese es el proceso natural.  Se calcula que amamantar hace que se pierdan aproximadamente 500 kcal al día, lo que hace que a la semana se quemen 3,500 kcal, exactamente lo que se requiere para quemar medio kilo de grasa.

No hagas dieta, aprende a comer sanamente

No es necesario ni recomendable realizar dietas demasiado restringidas, ya que esto puede afectar la cantidad y calidad de leche materna.   Además, puede hacerte sentir más cansada y de mal humor.  Lo mejor es aprender a comer sanamente, asesorándote con una nutrióloga.

Si ya hacías ejercicio antes te será más fácil reintegrarte a tu rutina, pero si vas a empezar a hacer ejercicio no te aloques, empieza poco a poco pero constantemente.

Puedes incluir a tu bebé en tus rutinas, por ejemplo, salir a caminar con la carriola o acudir a una clase de yoga o natación para mamás y bebés.

Únete a un grupo de mamás que hacen ejercicio juntas.

Relájate

Sé que relajarse con un nuevo bebé en casa suena a misión imposible, pero es totalmente necesario.  El estrés causa la liberación de cortisol, una hormona que favorece la acumulación de grasa corporal.   Además, la falta de sueño interfiere en la correcta regulación de las hormonas leptina y grelina lo que envía falsas señales de déficit de energía, lo que incita  al cuerpo a ingerir más alimentos a lo largo del día.

Organízate

Con la nueva responsabilidad de un bebé es clásico que la mamá termina comiendo las sobras de sus hijos o lo que pueda cuando pueda.   Organizarte correctamente para integrar tu nuevo rol de mamá en tus actividades diarias es un proceso, y por lo tanto, lleva tiempo y una curva de aprendizaje, pero es absolutamente vital para evitar un desbalance en otras áreas de tu vida.

Tú eres tu prioridad

Entre pañales, hermanitos, trabajo, casa, eventos sociales y esposo, la mamá suele dejarse a sí misma al final.   Pero lo mejor que puedes hacer por tus hijos, por tu productividad laboral y por tu pareja es estar bien tú.  Así que date tiempo para relajarte, preparar tus alimentos y hacer ejercicio.   Una mamá plena es la base de una familia plena.

Este artículo es parte de la serie Nutribaby

Para saber más:

Conoce mi Programa de Bienestar Post-parto