• Come a menudo. Comienza el día con un buen desayuno y recurre a pequeños tentempiés cada 2-3 horas para mantener activo tu metabolismo.
• Reduce los azúcares de absorción rápida como la glucosa o la sacarosa, para disminuir la secreción de insulina. Debes evitar comer en exceso leche condensada, confituras, chocolates, etc
• Incorpora más fibra en tu dieta: alimentos integrales, fruta y verduras. La fibra no sólo ayuda a perder peso, sino que evita el estreñimiento y ayuda a deshinchar el abdomen.