Convulsiones febriles

Por Clínica Dam @ClinicaDam

Chequeos Médicos Los chequeos médicos y pruebas diagnósticas regulares pueden ayudar a detectar problemas antes de que comiencen. También pueden ayudar a encontrar problemas temprano, cuando las posibilidades de tratamiento y curación son mejores. CITA CHEQUEOS MEDICOS » Pediatría » Convulsiones febriles Convulsiones febriles Convulsiones febriles o convulsión inducida por fiebre es una convulsión en un niño que se desencadena por la fiebre. Estas convulsiones ocurren sin ninguna infección del cerebro o de la médula espinal u otra causa del sistema nervioso (neurológica). Síntomas de las convulsiones febriles Una convulsión febril puede ser tan leve que simplemente se le volteen los ojos al niño o se le pongan rígidas las extremidades. Muy a menudo, la fiebre desencadena una convulsión completa que involucra todo el cuerpo. Las convulsiones febriles pueden empezar con una contracción repentina de los músculos en ambos lados del cuerpo del niño: generalmente, los músculos de la cara, el tronco, los brazos y las piernas. El niño puede llorar o gemir debido a la fuerza de la contracción muscular. La contracción continúa por algunos segundos o decenas de segundos. El niño caerá si está de pie y puede que se orine. Es posible que vomite y puede morderse la lengua. Asimismo, es posible que no respire y puede empezar a tornarse azul. Finalmente, la contracción es interrumpida por momentos breves de relajación. El cuerpo del niño comienza a sacudirse rítmicamente y éste no responde a la voz de los padres. Una convulsión febril simple se detiene por sí sola en cuestión de unos segundos hasta 10 minutos, generalmente seguidos de un período corto de somnolencia o confusión. Una convulsión febril compleja dura más de 15 minutos, sucede sólo en una parte del cuerpo o se repite durante la misma enfermedad. Las convulsiones febriles se diferencian de los temblores...

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