En determinados momentos de la vida nos encontramos ante situaciones que no sabemos cómo resolver y nuestras emociones nos sobrepasan. A veces, nuestros conocidos nos lo aconsejan y otros intentan quitarnos la idea de la cabeza porque ¿Al psicólogo sólo van los locos?
A veces, cuando estamos dentro del mundo de la psicología se nos olvida lo complicado que resulta para un paciente dar el primer paso y pedir ayuda psicológica. A pesar de que hemos avanzado muchísimo en la desmitificación del papel del psicólogo, todavía sigue arraigada la asociación entre psicología y estar loco, un miedo que sigue persistiendo porque tan importante nos resulta la percepción que tenemos sobre nosotros mismos como lo que opinen las personas de nuestro alrededor.
Si te has dado cuenta de que últimamente estás demasiado irascible o ante cualquier comentario no puedes dejar de llorar, si empiezas a sentir que todo va de mal en peor y ves la vida de color negro.Si tienes problemas para conciliar el sueño, para concentrarte en tu trabajo o en tus estudios, problemas para comunicarte y hacerte respetar, problemas para decir “no” y defender tu forma de pensar, dificultades para relacionarte con otras personas ya sean de tu mismo género o no.Si tienes dificultades sexuales desde impotencia a que no puedes dejar de tener compulsivamente relaciones sexuales con cualquier persona, lo desees o no. Falta de deseo sexual, imposibilidad de gozar en tus relaciones, miedo al sexo o dolor que puede estar relacionado con algo emocional.Si necesitas causarte daño porque te sientes culpable o porque te ayuda a calmar los nervios, si te has cansado de vivir y fantaseas con tu propio suicidio.