Nacida en Londres, Jaqueline Ryan cursó estudios de diseño, artes visuales y joyería, para establecerse luego en Padua (Italia 1992), donde trabajó con Giovanni Corvaja. En 2001 se trasladó a Todi, Umbría, donde está su taller actual.
Como en los fractales, es la repetición de los elementos madre de las superficies, de las formas, de las texturas y de los volúmenes: su secreto.
Jaqueline ama la naturaleza por su plenitud y por su belleza. Y recrea esa pasión por las especies vivas con esmaltes y oro en sensaciones tactiles, movimiento y tornasoles que semejan corales y anémonas de mar.