Descubriendo el glamour de los Rolls-Royce de Torre Loizaga

Por Diego Artola Luzuriaga @DiegoArtola1
No me gusta el motor y me aburre las carreras coches, pero me ha fascinado la Torre Loizaga, la mayor colección privada en Europa de coches Rolls-Royce de época, una escapada memorable para todas las familias. Hay pocas cosas tan identificables para un padre y un hijo que un coche y este castillo del Siglo XIV eleva a los cielos este icono popular.
Tengo que admitirlo me pierdo cuando abro el capó, no sabría cambiar una rueda y poner las cadenas para mi es más complicado que resolver unas integrales. Pero es inevitable, los automóviles no dejan de ser una fábrica de sueños en todas las edades y en todas las épocas. Todavía me acuerdo de niño cómo miraba el salpicadero de los coches de gama alta para descubrir la velocidad punta que podía alcanzar. Si algo podía igualar esa mística irresistible era la fantasía de ligar con una chica de 18.
Pues bien Torre Loizaga recoge esa emoción, pero multiplicada. Al glamour de la nutrida flota de coches clásicos de todas las décadas del Siglo XX se añade la leyenda de su emplazamiento medieval, en un contraste histórico memorable. En un sitio así tan pronto te ves parapetado en las almenas de la torre repeliendo con flechas el asalto de un ejército enemigo como conduciendo en plena época victoriana.

Los coches de principios del Siglo XX tenían un encanto especial.


La llegada conserva el encanto original a través de un itinerario rural salpicado de caseríos, idílico aunque tal vez un tanto incómodo para la perspectiva del turista actual. Entrar es una experiencia mayor, como el descubrimiento de un auténtico cofre del tesoro.
El museo surgió del empeño personal de Miguel de la Vía, un discreto empresario que murió hace 6 años. Su pasión le llevó a adquirir todos los modelos de la legendaria Rolls desde su nacimiento en 1910 hasta su compra en 1998 además de un buen número de coches clásicos de marcas de lujo.
Este origen personal se mantiene en la colección que se muestra parcialmente en un espacio expositivo austero que limita su esplendor con pabellones de estilo barracón, un poco al modo bilbaino de déjate de pijotadas que esto ya es la h…..(según interpreto libremente porque todavía no domino el arte de la telepatía y no sé la opinión de los propietarios)

Loizaga tiene la mayor colección privada de Rolls-Royce en Europa.



Precisamente este modo de ser sin mostrarse al exterior le proporciona el encanto misterioso de lo desconocido. Para mí fue un recorrido en auto por la historia al volante de estos vehículo fabricados con pasión artesanal, elegantes pero al mismo tiempo frágiles.  Este viaje recupera el porte aristocrático de los primeros modelos, aunque la estética se transforma y comprende toques de cine negro con vehículos que recuerdan a las películas de gangsters. Entre las sorpresas se encuentran algunos pasajes de la historia como la presencia del mismo modelo de coche utilizado por el presidente Kennedy el día de su asesinato en Dallas.

El modelo de Cadillac que utilizó Kennedy el día de su asesinato,


Si tenéis la suerte que yo tuve podréis descubrir el interior de la torre defensiva, que se batía en armas en los enfrentamientos entre los señores vizcainos de la época medieval. El pasado de Loizaga no pudo ser más trágico porque cayó abatida por bandos rivales al bastión familiar y fue destruida.
Aun así, la reconstrucción ha sido tan fiel a la historia que sólo le falta el fantasma que parece acechar a estos castillos. La imaginación se la dejamos a los hijos que 
en Loizaga vivirán seguro una de las aventuras de su vida.

Algunos datos

Localización: Barrio Concejuelo en Galdames a 30 kilómetros de Bilbao.
Horarios: Domingos y festivos de 10.00 a 15.00 horas.
Precios: Adultos 7 Euros/Adolescentes y jubilados 4 Euros/ Menores de 12 entrada gratuita.