Es por ello que desde aquí quiero mandar toda la fuerza y ánimos a esa gente para mi desconocida pero sonriente, que tan bien nos atendió, con la que seguro nos cruzamos y que a buen seguro a dia de hoy, de una manera u otra estarán afectados por lo sucedido, así como a todo el pueblo ceilandés.
Así que con mayor entusiasmo intentaré describir los bonitos lugares que vimos en esa zona del país en los próximos días... por lo pronto dejo esta imagen de una de sus playas, probablemente ahora muy diferente...