- recortes, repagos, recetazos... que nos afectan como profesionales y personas.
- situación laboral en sanidad deprimente: menos personal, contratos precarios, contratos basura, sobrecarga de trabajo, falta de recursos técnicos... uuuufffff!
- imagen en la sociedad menoscabada por declaraciones nefastas de adminsitraciones variopintas, estalates y locales...
- crispación, desesperación, enferntamiento entre profesionales... enfrentamiento entre pacientes y profesionales. Oídos sordos de la adminsitración a esta precariedad y graves problemática.
- falta de expectativas... en salud, en cuidados, entre profesionales, techos de cristal, demagogia... abusos!
- abandono de algunas adminsitraciones a las graves necesidades ciudadanas...
- nuevas patologías sociales: desamparo, desesperación, desahucios... que también afectan a la enfermería.
Eeeeey, ya, ya he contrado lo feo.Ahora vamos a por la celebración... porque aunque se nos tache de acomplejados (ATS, no por favor... enfemrera), aunque se nos siga viendo como «ponebatas» y «sirvecafés» por algunos estamentos sociales y de la administración, aunque se nos sigan poniendo palos en las ruedas para avanzar (no especialidades y las que hay sin reflejo en puestos laborales reales, dificultad-custionamiento de prescripción-enfermera, no valoración como para ocupar puestos de gestión de importancia... ¡ay, y un largo etc...!) los porfesionales de la Enfemreria estamos felices de serlo, porque nos gusta nuestro trabajo, porque sabemos que cuidar es algo que sabemos hacer de forma adecuada y bajo criterios científicos, porque sabemos que sabemos y podemos investigar e innovar, porque seguimos aprendiendo día a día, porque sabemos que la salsa de todos los centros de atención hospitalaria, de especializada, de primaria, residenciales... de lo que sea, sólo se puede cuajar por el trabajo de enfermeros y auxiliares. Somos conscientes de lo que somos, de lo que hacemos y, muy importante, de lo que podemos hacer.
¡¡¡Sí!!! Somos enfermeros y estamos muy felices de serlo y no deseamos ser otra cosa y no tenemos límites a lo que podemos lograr, hacia donde nos podmeos dirigir, ¡¡¡lo diga quien lo diga...!!!Llevo 25 años ya de profesión ininterrumpida, gracias a la humanidad toda. He tenido mis baches, quien me lee lo sabe y al que hoy me descubra le invito a que lo entienda. Sí, pero nunca he deseado ser otra cosa que enfemrera, nunca. Mi vida profesional es por, para, según, si, sobre y tras la enfermería y todo lo que supone y, hasta que la socidad humana me deje, seguiré trabajando con todas las preposiciones con la enfermería.
Muy feliz de ser enfermera, orgullosa, contenta y decidida a seguir quitando vértices a esta rueda poligonal que nos han impuesto... pero esto es como todo: el roce redondea todas las aristas, más tarde o más temprano. Y nosotros no dejamos de trabajar limando y limando aristas.
Vídeo molón de factura coral en el que se vislumbra mi careto feliz y confiado y con el que sonrío cada vez que lo veo, al ver a mis compis, conocidos unos, absolutamtne desconocidos otros, con los que comparto esta ilusión...
Y, por ahora, nada más... eso sí!!!
¡¡FELIZ DÍA DE LA ENFERMERÍA!!