Diego Tosar: “Preparar una ciudad para hacerla inclusiva va más allá de hacer rampas en todas las esquinas”

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Pensar una ciudad en términos de inclusión resulta un desafío que, en Uruguay, aún tiene más debes que logros. Es cierto que en los últimos años el tema ha alcanzado indefectiblemente mayor visibilidad en un mundo en el que se pretende escuchar a las minorías, pero todavía queda mucho por hacer en esta materia.

El arquitecto uruguayo Diego Tosar, egresado de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de la República en 2004, ha trabajado de forma independiente en distintas escalas y en el campo local se ha posicionado como un referente en temas de arquitectura e inclusión.

La paternidad jugó un rol importante en el viraje de sus intereses profesionales. Diego tiene dos hijos, una de 15 años y otro de 11. Ya con el crecimiento de su primogénita comenzó a reflexionar sobre los espacios de aprendizaje, pero fue con la llegada de Joaquín -diagnosticado dentro del espectro autista- que comenzó a cuestionarse más enfáticamente cómo los entornos construidos pueden modificar la vivencia de las personas que tienen este trastorno. Y, siendo que los arquitectos son diseñadores y constructores de entornos, identificó la necesidad de contribuir a generar espacios urbanos más integradores.

Desde su estudio Tosar Arquitectos se ha focalizado en retail y educación con proyectos que abordan una mirada desde la neurodiversidad, impulsando iniciativas varias para crear espacios públicos y también privados, diseñados y pensados bajo esta perspectiva. A continuación, conversamos con él sobre los aspectos que hay detrás de un proyecto de ciudad accesible, en la que no solo deben considerarse las barreras vinculadas a las discapacidades físicas, sino también cognitivas y sensoriales.

Proyecto Plaza John Lennon

Del 1 al 10, ¿qué tan accesible es Montevideo?

Lo primero que tenemos que reflexionar es sobre el concepto de accesibilidad. Cuando hablamos de accesibilidad todos pensamos en rampas y pisos podotáctiles, es decir, en el levantamiento de barreras para personas que tienen una discapacidad física, pero aún no hemos incorporado al concepto a personas con discapacidad cognitiva. Montevideo, a pesar de que le falta mucho, en los últimos años ha dado un montón de pasos positivos hacia la accesibilidad física. Se crean vados en las esquinas para usuarios de silla de rueda, cada vez se ven mas semáforos con señalizaciones sonoras y pisos podotáctiles para personas ciegas. De todos modos, hasta ahora, solo se ha mirado la accesibilidad poniendo foco en las barreras vinculadas con discapacidades físicas, pero no se han consideradon las barreras cognitivas y sensoriales. Esa es una nueva dimensión que amplía el concepto de accesibilidad, incoporando los procesos perceptivos, la compresión de los espacios y la dependencia de la memorización, entre otros. Por ese motivo, del 1 al 10 a Montevideo le doy un 4.

¿Cuáles son los principales problemas que identifica en este sentido?

Todavía pensamos que, por hacer rebajes de cordón en las esquinas, estamos haciendo de la ciudad, una ciudad inclusiva, y eso es solo la punta del iceberg. Hay muchas personas que no salen a la calle porque la ciudad no está preparada para ellas. Las personas dentro del transtorno autista pocesan el entorno de forma distinta. Los estímulos les llegan de una forma que por momentos puede ser más difícil de soportar y, si los estímulos no están ordenados y dosificados, eso configura una barrera para la persona, haciendo imposible que adquiera autonomía o incluso que permanezca a gusto en ella. Una persona con autismo puede entrar en crisis por el hecho de que pase a su lado una moto sin el caño de escape o que enciendan de forma repentina en un baño públio un secamanos eléctrico. Algo que para algunos de nosotros puede resultar molesto, para esas personas es discapacitante. Lo mismo sucede con estímulos de orden visual, táctil y propioceptivo. Las personas que tienen una discapacidad cognitiva, o incluso por ser mayores comienzan con deterioros cognitivos, pueden tener una memoria disminuida y si la ciudad no explicita sus lógicas, esto termina configurando una barrera para ellos. Los adultos mayores, cuando comienzan a tener deterioro cognitivo comparten muchas de las características recién mencionadas como un procesamiento sensorial alterado, falta de memoria y dificultades de comprensión.

Proyecto Escuela 5 de Punta del Este

¿En qué áreas siente que hay más deficiencia?

Los entornos en que vivimos, en su gran mayoría, no están pensados para la diversidad de personas que habitamos las ciudades. Sus plazas y edificios están diseñados desde y para un determinado modelo de persona, estandarizado y hegemónico. Tanto los espacios públicos como edificios comerciales, hospitales y aeropuertos, entre otros, pueden resultar excluyentes para algunas personas por el hecho de que su diseño no contempla diferentes formas de estar y percibir el mundo. Conozco familias que no salen en grupo a la calle por tener un integrante que se encuentra dentro del espectro autista. El miedo a encontrarse con un entono que no sea receptivo hace que anule la posibilidad de planteárselo. En el estudio hemos impulsado iniciativas para crear espacios públicos que estén diseñados y pensados bajo esta mirada. Algunas intendencias se han comunicado con nosotros y tienen los proyectos en carpeta, pero no han avanzado aún hacia la ejecución. Lo que entiendo más preocupante es cuando, sin una reflexión profunda, se salta rápidamente a la etiqueta de que un espacio es inclusivo. He visto pésimos ejemplos en los que se llega a esa conclusión sin la más minima reflexión al respecto. Preparar una ciudad para hacerla inclusiva va más allá de hacer rampas en todas las esquinas, acción que aplaudo, pero que no resulta suficiente. Hay que pensar en todas las personas que hoy no acceden a un uso pleno de la misma porque se encuentran constantemente con barreras.

¿Cómo cree podrían abordarse estas problemáticas?

Es muy difícil porque no deja de configurar una minoría y, si bien estamos en una era en que las minorías de a poco están encontrando su voz en la sociedad, siento que aún no ha llegado el momento para que esta voz esté en el centro de la conversación. El estado, las intendencias, la universidad y hasta los privados deberían involucrarse mucho más en el tema, pero lamentablente al parecer hay otras prioridades en carpeta. Desde UNIT (Instituto Uruguayo de Normas Técnicas), en el comité de Accesibilidad al Medio Físico, que integro desde 2019, estamos trabajando por incluir la accesibilidad cognitiva como una dimensión que no ha sido considerada hasta ahora. El objetivo es poder derramar en la Norma UNIT 200 las reflexiones y los estudios que hemos venido realizando de modo que tanto las intervenciones urbanas como edilicias encuentren herramientas para coniserar esta variable a la hora de realizar sus proyectos.

Proyecto Escuela 5 de Punta del Este

¿Existen políticas públicas que fomenten el desarrollo de espacios inclusivos?

Sinceramente siento que no lo tienen como prioridad aún, aunque es algo que indefectiblemente se les viene encima. En los últimos años en Uruguay se ha legislado para dar lugar a las minorías, cosa que considero ha sido un salto cualitativo en humanidad, y que el país ha reflexionado y crecido en un montón de temas. El tema de la discapacidad, y en particular la discapacidad cognitiva, aún no se ha abordado. Imagino que tienen otras cosas que desbordan sus agendas, pero hay personas que no alcanzan una vida plena y el estado debería velar por ellas. El rol del estado, al respecto de las personas con discapacidad, sigue asentado en el modelo médico o rehabilitador. En este paradigma, se busca dotar a las personas de herramientas como para que pueda tolerar mejor el entorno en el que vive. Una mirada más actual de la discapacidad es la que aporta el modelo social, que a grandes rasgos plantea que no deberíamos hablar de personas discapacidadas, sino de entornos discapacitantes. Dentro de este paradigma el estado debería garantizar que las personas tengan un uso pleno de sus ciudades, ya no porque ‘curamos’ a la persona, sino porque preparamos las ciudades para recibirlas.

Proyecto Trompo Azul

Desde la universidad, la accesibilidad tampoco parece tener gran protagonismo en el programa escolar. ¿Por qué?

Cuando yo era estudiante, en FADU, no se hablaba de discapacidad. El propio edificio de la facultad era inaccesible. Un compañero en el transcurso de la carrera comenzó a utilizar silla de ruedas a causa de un accidente de auto. Al principio, lo ayudábamos a subir las escaleras entre varios. Luego apareció una rampa eléctrica y más tarde la rampa que actualmente se puede ver en la fachada de FADU. Eso ejemplifica lo poco que se consideraba el tema en la formación universitaria. Hoy alguna cosa ha cambiado, pero no es suficiente aún. La facultad, y en particular el decano, se han mostrado muy abiertos e interesados en nuestra investigación desde los inicios, como para poder generar un derrame en la currícula de los estudiantes y que el tema pase a estar considerado en la formación. Aunque todavía no hemos podido avanzar en concretar un camino, confiamos que en breve encontraremos las primeras experiencias de derrame académico.

¿Qué consecuencias traería en distintos planos pensar en una ciudad inclusiva?

Siempre que cambiamos el punto de vista para analizar un tema pueden observarse aspectos que no estábamos considerando. Una rampa para silla de ruedas es también útil para una madre o un padre que lleva a su hijo en carrito. De igual forma, un entorno más amable pensado desde la perspectiva de las personas dentro del espectro autista, es aprovechado por todas las personas.

Proyecto Trompo Azul

A grandes rasgos, ¿en qué aspectos debe pensarse para hacer un edificio para personas con discapacidad cognitiva?

Claramente no hay recetas, pero enumero algunas acciones que se pueden considerar:

_El edificio debe ser comprendido con facilidad. Una estructura simple en la que al dar los primeros pasos podamos comprender las lógicas e intuir las funciones que se realizan en cada área.

_Debería estar lo más “limpio” posible. Algunas personas tienen una menor capacidad de focalización, es decir de filtrar la información que le llega del entorno, haciendo que muchas veces el procesamiento de ese entorno sea agobiante. En esa línea proponer entonos más despojados, eliminando del edificio toda aquella información innecesaria, ayudará a la comprensión del mismo.

_Prestar especial atención al control de los estímulos que se producen en el edificio y los que puedan llegar del exterior. Imaginemos que es uno de esos días en que nos duele mucho la cabeza: fuentes de iluminación directa e intensa, ciertos sonidos, ciertas texturas pueden resultar fastidiantes. Las personas dentro del espectro autista pueden pasar de forma habitural por situaciones de procesamiento sensorial.

_Es deseable, reservar y diseñar espacios de calma que permitan a las personas regular una sobrecarga de estímulos, descansar de los mismos para volver a salir a ‘la jungla’.

Proyecto Escuela 5 de Punta del Este

Desde el estudio trabajan mucho con proyectos desarrollados para niños que padecen esa condición. Fundación Trompo Azul es uno de ellos. ¿Cómo un edificio, desde su diseño, puede contemplar específicamente las necesidades de este grupo?

A veces me río porque me llegan supuestas adaptaciones edilicias para recibir a las personas con autismo y las mismas comprenden incorporar pictogramas para lectura fácil, lo que demuestra un desconocimiento muy grande de las problemáticas de las personas dentro del espectro autista o simplemente pereza intelectual. Sabemos que las personas dentro del espectro autista pueden terner una percepción diferente del resto y ciertos estímulos que para el resto resultan sencillos de procesar, para una persona dentro del espectro autista puede comprometer la comprensión del espacio, la orientación en el mismo o la permanencia a gusto. De esta forma analizamos el espacio desde los distintos sistemas sensoriales (visual, auditivo, táctil, propioceptivo) intentando reconocer donde están las posibles amenazas que puede presentar un entorno y dónde aparecen oportunidades. A su vez reflexionamos sobre la superposicion de esos estímulos, sobre la anticipación y sobre las transiciones entre los espacios desde el punto de vista de las personas con autismo. Para esto es clave contar con una persona con autismo en el estudio para enriquecer la mirada y chequear posibles soluciones. Según su voz, los espacios deberían contar, por ejemplo, con una iluminación suave e indirecta, colores neutros, aislación acústica, texturas neutras y opciones de exploración sensorial.

Proyecto Trompo Azul

Hablemos de Modo Mondo, un proyecto apoyado por la ANII. ¿De qué trata, en qué etapa está y qué impacto tiene en inclusión?

Modo Mondo es un estudio multidisciplinario de diseño arquitectónico que proyecta espacios en los que los estímulos estén especialmente pensados para promover el acceso y favorecer la permanencia en bienestar de las personas dentro del espectro autista. Está conformado por arquitectos, artistas visuales, técnicos en autismo y educación y una persona dentro del espectro autista. La idea surgió por 2018 y en 2020 comenzamos a trabajar. Buscamos ampliar la mirada en el diseño y la concepción de los espacios que no contemplan en su planificación a la diversidad de personas que componen la sociedad. En particular, nos enfocamos en la forma en que perciben y viven los espacios las personas dentro del espectro autista. El punto de vista de las personas con autismo nos parece en particular interesante por dos motivos. El primero es pasar a considerar a personas que hasta ahora no han sido tenidas en cuenta en el diseño de los espacios; y segundo es que este punto de vista incluye una capa que nos hace reflexionar de una manera más explícita sobre temas que por lo general pasábamos por alto. Esto deviene en entornos más amables, ya no para la personas dentro del espectro autista, sino para todas las personas. Realizamos una investigación en la que consultamos a 360 personas dentro y fuera del espectro autista sobre diferentes aspectos para entender: ¿Cuán importante es para ellos el espacio que los rodea? ¿Qué aspectos de la arquitectura se pueden tener en cuenta para contribuir a su bienestar? ¿Es posible diseñar entornos de convivencia que estén preparados para recibir a todas las personas? Esa investigación nos aportó resultados muy valiosos que ahora estamos volcando en propuestas concretas y también en prototipos para seguir investigando. Tomando prestado el lema “Nada sobre nosotros, sin nosotros”, hemos trabajado junto a las personas con autismo incoporando a una dentro del equipo y realizando talleres de codiseño en que invitamos a las personas dentro del espectro y sus familias a diseñar con nosotros propuestas concretas.

También lograron apoyo en un trabajo para generar entornos inclusivos itinerantes para los centros educativos públicos y privados de Uruguay. ¿En qué proyectos están ahora?

En este momento estamos trabajando en las escuelas numero 12 y 148 de Paso de Los Toros. El proyecto de Ronda tiene dos aspectos. Propone un entorno abierto y blando para invitar a alumnos y maestros a salir del aula y encontrar nuevas formas de ocupar el espacio, que contemplen la diversidad de las personas. Pero a su vez, trabajamos con el centro educativo en todos los niveles, desde dirección, pasando por los docentes y personal, hasta los niños, para que, al llegar a la escuela, toda la comunidad esté preparada para recibirlo y sacarle el máximo provecho. Ha sido una experiencia muy gratificante trabajar en las escuelas y poder reflexionar desde adentro si los espacios de aprendizaje que venimos usando desde hace 100 años son los apropiados para los niños de hoy y cuán abiertos son para abrazar a las personas con discapacidad.

Algunos proyectos

Proyecto: Plaza John Lennon

Cliente: Surge como iniciativa de RedTea, que nuclea a varias organizaciones y asociaciones de padres de niños con autismo en Uruguay.

Descripción: Se trata del primer espacio público en la ciudad de Montevideo concebido desde una mirada neurodivergente. Un espacio accesible y amigable para las personas en su diversidad, independientemente de su condición física y cognitiva.

La zona de juegos está basada en la experiencia sensorial y perceptiva de personas dentro del espectro autista, lo cual no significa que sea un espacio únicamente para este grupo, sino que se propone como un ámbito de encuentro entre personas en todo el abanico de la neurodiversidad.

El espacio se organiza teniendo en cuenta diferentes tipos de estímulos separando, por un lado, aquellas propuestas lúdicas que se basan en el movimiento y generan ruidos más fuertes, y por otro lado, las actividades más silenciosas, de pausa y experimentación, en entornos más calmos.

De este modo, se propone un recorrido a través de diferentes estaciones:

Estación de agua: Espacio para jugar con agua que se activa durante los meses de verano.

Estación verde: Espacio cubierto de vegetación.

Estación musical: Consta de elementos para la experimentación con sonidos tenues.

Estación táctil: Área con ciertos volúmenes y texturas para la estimulación del tacto con las manos y con el resto del cuerpo sobre diferentes superficies.

Estación visual: Estación en donde se hace énfasis en la estimulación visual, a través de “un bosque de colores” que cambia constantemente el paisaje a medida que cambia la perspectiva.

Estación de movimiento: Juegos accesibles para diferentes tipos de movilidad, por ejemplo, toboganes y hamacas.

Nido: Refugios individuales, especiales para la autorregulación.

Cueva: Refugio donde se pueden propiciar encuentros con otros en un ambiente tranquilo.

Etapa: El proyecto se encuentra en etapa de definición de presupuesto por parte de la Intendencia de Montevideo.

Proyecto: Nueva sede de Trompo Azul

Cliente: Fundación Trompo Azul. El proyecto se hizo con la colaboración de Estudio 3G, Arq. Virginia Ruiz y Lic. Paula Lombardi.

Descripción: Se trata del diseño de una nueva sede para Trompo Azul, un centro de atención a niños con autismo. Con una estructura simple, el edificio se proyecta en un entorno natural de bosque. Se plantea una estructura simple de fácil comprensión con una lógica sencilla y limpia y sin ambigüedades. Los ejes de circulación rodean el patio central y el edificio se percibe en su totalidad ya en el acceso del mismo.

A su vez se diseña una puerta frontal exclusiva para el acceso al inicio de la jornada y salida cuando la jornada termina. Los paseos al exterior, la ciclovía y las excursiones a equinoterapia y piscina, se realizan desde la puerta posterior.

La transición al acceso del edificio, a los salones de clase y a los salones sensoriales se realiza diseñando espacios de anticipación que permiten introducir al niño pistas de lo que va a suceder del otro lado antes de activar el acceso.

El diseño de la envolvente y los filtros interiores está pensado para el control de los estímulos sensoriales y cognitivos procedentes del exterior y el paso de los mismos de un local a otro. Se establecen cinco filtros que varían su graduación en tres variables.

El abordaje del diseño sensorial plantea un escenario base de absoluta neutralidad, con algunos elementos que podemos elegir activar en ocasiones o apagar cual interruptores que ofrecen estímulos de todos los sentidos. A su vez se diseñan espacios de calma con aporte sensorial de la naturaleza.

Si bien 85% del área está destinada a los niños, se consideró en el diseño un área para padres pensada con atención a las necesidades, pero a su vez desvinculada del resto del edificio tanto visual y acústicamente. Se ofrece un lugar de espera en que los padres puedan socializar, leer algunos libros y tomar un café. También se propone una quiet zone para que los padres puedan descansar, mientras los pequeños realizan sus actividades, olvidarse por un rato de sus niños, y separado de los demás padres para recuperar algo de descanso o por qué no algunas horas de sueño atrasado.

Etapa: Obtención de financiamiento.

  

Escuela 5 de Punta del Este

Cliente: Un grupo de padres y exalumnos organizados plantearon el deseo de reformular los espacios exteriores de la Escuela 5, atendiendo a resolver los temas de accesibilidad. El proyecto se llevó a cabo junto a la empresa Cosabuena Accesibilidad.

Descripción:  Se crearon espacios lúdico educativos para que los niños y docentes puedan realizar actividades fuera del aula (talleres de música, expresión, lectura o bien clases tradicionales) y se trabajó sobre la democratización del uso del patio central. La propuesta está pensada desde el diseño universal para que pueda ser utilizada y disfrutada por todos los niños, independientemente de sus capacidades motoras o cognitivas.

Se trabajó en un formato de codiseño en conjunto con los cuatro niveles de la institución: directivos, docentes, alumnos y un grupo de padres y exalumnos. Con ellos se pensaron conjuntamente los problemas que presenta la escuela para establecer los retos de los nuevos espacios educativos.

La propuesta arquitectónica articula los conceptos planteados en los talleres, de manera que los intereses coexistan en un espacio común, apostando a la diversidad de usos y opciones que abarque un abanico más grande de opciones contemplando las diferentes preferencias de los alumnos.

Etapa: El proyecto se realizará en cuatro etapas. La primer etapa se encuentra aprobada y financiada, a la espera del ok instituacional por parte de ANEP.

Ronda Entornos Educativos

Cliente: Emprendimiento que contó con el apoyo de ANII para su desarrollo y puesta en marcha y que actualmente ha encontrado otros apoyos institucionales como Fundación UPM.

Descripción: Ronda es un entorno educativo portátil compuesto por nueve estaciones que fueron diseñadas para invitar a los niños a desarrollar su aprendizaje de una forma innovadora, por fuera del aula tradicional. Al desplegarse modifica el espacio físico y propone una nueva forma de aprendizaje: inclusiva, activa y horizontal.

A través de estas nuevas formas se propician vínculos innovadores entre docentes y alumnos, alumnos entre sí y con el entorno, ofreciendo a los centros educativos de Uruguay una herramienta que facilita la inclusión educativa de niños con discapacidad física o cognitiva, a la vez que educa en diversidad. Al ser itinerante puede llegar a todas las instituciones educativas del país, adaptándose a las condiciones edilicias de cada institución.

La propuesta arquitectónica va acompañada de un trabajo de profesionales y educadores con las instituciones con el objetivo de brindar una herramienta a las escuelas y los docentes para ofrecer una propuesta alternativa a la forma tradicional de educar. Promueve la educación para todos y la diversidad como valor, trabajando sobre la empatía y la inteligencia emocional, y poniendo el valor en los procesos y no en los resultados. Busca empoderar a los docentes, dotándolos de una experiencia que resuelve una situación de inclusión.

Etapa: En 2022 se rediseñaron los entornos y se creó un sistema de industrialización de los mismos a baja escala. En agosto llegarán los primeros entornos rediseñados a las escuelas 12 y 148 de Paso de Los Toros.

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