El 70% de los españoles entre dos y 25 años no toma fruta en el desayuno

Por Fat

Avanzar en la mejora de los hábitos alimentarios y mejorar el cumplimiento de las recomendaciones dietéticas entre la población infantojuvenil española "pasa por facilitar, sobre todo a los más jóvenes, la forma de tomar la fruta", asegura el doctor Javier Aranceta, presidente de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria. A pesar de los conocidos beneficios para la salud del consumo de frutas y verduras, el consumo medio de estos productos se aleja de lo recomendable y esto es debido, fundamentalmente, a la necesidad de manipulación previa a su ingesta: lavar, pelar, cortar. "La incomodidad que genera su preparación hace que se reduzca sensiblemente el consumo" afirma el experto. "Si nos llegara pelada y troceada probablemente la ingesta se acercaría a lo deseable" asegura.


En España estamos a medio camino en el cumplimiento de las recomendaciones de consumo de frutas y verduras: la comunidad científica y las autoridades internacionales aconsejan tomar cada día tres raciones de fruta y dos de verduras ("5 al día"), pero hoy se ingiere de media la mitad. Tal como explica el doctor Aranceta, "este problema, que es global, se agudiza en niños y jóvenes: el 70% de la población entre los dos y los 25 años no consume fruta en el desayuno".
La ingesta diaria de estos productos constituye la única fórmula para luchar frente al denominado estrés oxidativo, un proceso totalmente natural que se produce en el organismo humano al realizar actividades cotidianas y que obedece a la formación de radicales libres y al efecto que los mismos causan sobre las células y los componentes celulares.
--Envejecimiento celular
La consecuencia directa de la acción de los radicales libres es el envejecimiento celular, que acelera los procesos de desgaste de las diferentes células y tejidos. De forma muy especial, sufren daño el endotelio vascular, la neurona y el tejido cutáneo. De hecho, se estima que más del 85% de las enfermedades que hoy se conocen se asocian en mayor o menor medida al estrés oxidativo.
Aunque el organismo cuenta con sus propios mecanismos de defensa contra este proceso y genera enzimas antioxidantes, según el Dr. Aranceta "cuando hay un exceso de radicales libres, el organismo tiene dificultades para neutralizarlos a todos. Para recuperar el equilibrio es conveniente aportar de forma exógena esos compuestos, como son los polifenoles, cuyos mecanismos de acción se asocian a un efecto antioxidante. Las frutas y verduras, aunque hay otros, son los alimentos con mayores componentes con un posible efecto antioxidante, no sólo por las vitaminas que contienen, sino por otras muchas sustancias, como los citados polifenoles, con una gran capacidad de actuación frente a la acción de los radicales libres, que pueden quedar bloqueados y así evitar una posible oxidación celular".


Según el Dr. Aranceta, la mejor fórmula para combatir el estrés oxidativo y limitar sus efectos es prevenirlo: "Se hace evidente la necesidad de concienciar a la sociedad sobre los riesgos asociados a ese escaso consumo de alimentos que aporten compuestos con posible efecto antioxidante, un fenómeno que podría ser contrarrestado con el seguimiento de un modelo de Dieta Mediterránea de forma continuada, ya que es rica en frutas, verduras y otros alimentos saludables".


La educación en salud debe continuar siendo, según los especialistas, una prioridad y una tarea social conjunta. "Nunca como hoy ha existido tanta información nutricional y tampoco nunca ha habido tantas deficiencias y excesos en la dieta", señala la doctora Juana Morillas, profesora del Departamento de Tecnología de la Alimentación y Nutrición de la Universidad Católica San Antonio de Murcia. "El ritmo de vida actual dificulta el seguimiento la Dieta Mediterránea y hace que, de forma global, exista un importante déficit de sustancias antioxidantes que actúen frente a los radicales libres responsables de la oxidación celular y de las múltiples alteraciones orgánicas que conlleva esta oxidación celular en nuestro organismo. Si desde pequeños educamos a los niños en una alimentación rica en antioxidantes (contenidos fundamentalmente en frutas y verduras estaremos previniendo el estrés oxidativo y, además, algo muy importante, disminuyendo la incidencia de la obesidad en nuestra población". A diferencia de otros nutrientes, en el caso de los antioxidantes no está establecido qué cantidad diaria es la óptima para neutralizar ese efecto de los radicales libres, "pero sí que se sabe -añade el doctor Aranceta- que los provenientes de los productos naturales son mucho más recomendables por encontrarse en una matriz tipo alimento, cuyos componentes se complementan y facilitan la biodisponibilidad, la absorción y el efecto fisiológico"".


A pesar de que convencionalmente se alude a las vitaminas de la fruta como principal nutriente y fuente de antioxidantes, hay otras muchas sustancias con esa capacidad, como pueden ser los minerales (selenio, zinc, etc.). "Pero hay unos antioxidantes con un potencial mucho mayor -asegura la doctora Morillas- que son los polifenoles, especialmente un grupo de ellos denominados flavonoides y que también se encuentran en frutas y verduras. La naranja, por ejemplo, tiene un elevado contenido en antioxidantes; además de vitamina C también contiene antioxidantes polifenólicos sobre todo en la parte blanca, denominada albedo, que habitualmente tendemos a desechar cuando comemos esta fruta".
--Objetivo: una ración más
Para Aranceta, que coordina el Grupo de Trabajo de Epidemiología de la Estrategia NAOS del Ministerio de Sanidad y Política Social, "lograr la ingesta de una ración más, sería dar un paso de gigante para acercarnos al consumo recomendado" y, en ese sentido, destaca "la mejora que se ha ido produciendo en el mercado de los zumos, en el que hoy ya hay algunos productos que nutricionalmente equivalen a los naturales y constituyen una alternativa cómoda para avanzar en una alimentación más saludable".


La Compañía Minute Maid acaba de comercializar en España Minute Maid Todo Naranja que contiene un zumo de naranja al que se ha mejorado y aumentado su valor nutricional a través de la incorporación de la pulpa, de otros nutrientes y de compuestos fenólicos. Esto ha supuesto que un vaso de 200 ml de Minute Maid Todo Naranja equivalga nutricionalmente a comerse una naranja, dando cumplimento, de igual o mayor forma, a los requisitos de ingesta de 5 frutas o verduras al día. Sus propiedades beneficiosas obedecen tanto a la calidad de origen del producto, -todo procede de la naranja- como a un innovador proceso de elaboración (denominado Whole Press) que, por primera vez, captura y aprovecha todos los nutrientes y compuestos, como los polifenoles con posible efecto antioxidante, de todas las partes de la naranja, incluido el albedo -piel blanca- que es la que tiene mayor cantidad de estas sustancias antioxidantes.


"Entendiendo que lo óptimo es el consumo de fruta natural en el grado adecuado de maduración -añade el doctor Aranceta- nos encontramos ante un zumo que tecnológicamente ha conseguido una aproximación nutricional y organoléptica incuestionable y que no contiene azúcares ajenos a los de la fruta de la que está hecho. Gracias a su integralidad -por incorporar todas las partes de la naranja-, constituye una alternativa idónea para acercarnos a las tres raciones diarias de frutas aconsejadas; un vaso sería el equivalente al aporte vitamínico y de otros nutrientes de una naranja, además del aporte hídrico existente en el propio zumo".

Foto de portada: Zone41