El emprendimiento no tiene edad

Por Evelyn Evelyn Marin @mayorfeliz

Las ideas no sólo se alojan en cerebros veinteañeros, de hecho la experiencia es un horno fabuloso para cocinar innovaciones fortalecedoras del desarrollo económico. En el marco de la semana del emprendimiento, aprovechemos para conversar un poco al respecto.
Todos los años se elige una semana de noviembre para que miles de personas en todo el mundo se reúnan a conversar sobre el emprendimiento. ¿Qué es emprender? Según la Real Academia Española es "acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro".

La palabra peligro salta a los ojos como aceite caliente. Sí, lo desconocido causa incertidumbre, pero no quiere decir que sea imposible. Esta idea fue conversada en el 2do Foro de Emprendimiento realizado en Anzoátegui. Se podría pensar que los asistentes a estos eventos son jóvenes en su mayoría; sin embargo las sillas estaban ocupadas por personas con varias décadas en su haber, todas ellas con unas inmensas ganas de impulsar sus ideas y ponerse a trabajar. Incluso, los ponentes no tenían 30 años, más bien se trataba de especialistas con mucho que ofrecer, precisamente por su solera. Actualmente se ofrecen financiamientos en todo el mundo, sólo basta con tener una idea, hablar con las personas indicadas y tener los documentos al día. Estos seminarios se dictan en 130 países y coordinan con empresas privadas e instituciones bancarias para impulsar al que tenga "eso especial". Los emprendedores normalmente se encaminan luego de perder su trabajo, jubilarse o sufrir algún acontecimiento en su vida. Después de que se cumplen 50 años es el momento excelente para emprender por estas razones: 1. Se actúa con menos impulsividad. Hay mucha energía interior pero no se actúa sin pensar.2. Los años vividos sirven para no cometer los mismos errores y saber afrontar situaciones. 3. Es posible contar con un historial bancario para pedir financiamientos. 4. Hay más tiempo porque ya no se tienen niños pequeños y hay menos carga laboral. 5. La vocación de servicio puede aflorar sin resquemores. En el foro se advirtió que es normal fallar uno, dos y tres veces hasta dar con la idea oportuna. Siempre va a haber cientos de personas queriendo hacer lo mismo que tú, sin embargo hay que pensar cómo nos vamos a diferenciar de los demás. Se expuso el caso de una señora que hace tortas navideñas pero las hace estilo ponquecitos (magdalena, cup cakes) y las decora de una manera tan interesante que provoca comprar toda la producción. Es importante acudir a las instancias adecuadas para recibir el asesoramiento adecuado. En Venezuela se puede acudir a Emprered; en el estado Anzoátegui se cuenta con la Fundación Paraguero.

emprendimiento, tercera edad