Vettel empezó desde la novena posición con los neumáticos Súper Blandos y en el momento en el que se encontraba liderando la carrera, vuelta 25, sin haber entrado todavía a boxes, su neumático posterior derecho explotó.
El fallo provocó que Vettel perdiera el control del Ferrari y se fuera contra el muro obligándolo a abandonar la carrera.
Pirelli inició una investigación que ha concluido afirmando que la culpa del incidente la tienen los restos que había por la pista.
"Los pocos restos del neumático en cuestión, junto con una comparación minuciosa de otros neumáticos usados en la carrera, no han revelado signos de fatiga o de daños estructurales en el neumático trasero derecho," comunicó Pirelli a través de un comunicado.
"En consecuencia, el problema parece causado por un resto que generó la rotura del neumático."