El evento comenzó como cualquier otra actividad de la celebridad: fans gritando, guardaespaldas en todas partes, y unos 800 palos selfie. Sin embargo, de alguna parte surgieron, de la oscuridad de la noche, un grupo de activistas defensores de los derechos de los animales. Portaban carteles que decían “murió por tu abrigo?” y “Fur”. Se pudo a ver los guardias de seguridad empujando a algunos de ellos. Uno de los manifestantes gritaba “¡Asesino!” mientras era llevado por los agentes de seguridad. El nuevo perfume de Rihanna no ha podido tener un comienzo más perturbador.