El autorretrato no es sólo una forma de decir: “aquí estoy yo en este lugar o con esta persona” como se hace normalmente con el selfie. El autorretrato ha sido y debería seguir siendo (por lo menos para los que queremos bien a la fotografía) una herramienta muy útil de composición.
Autorretrato, Cadaqués 2013
Como a mi me gusta hacer fotografías en espacios públicos, menciono al autorretrato como un ilimitado campo de entrenamiento de posibilidades lúdicas.Autorretrato, Figueres 2015
Ante la ausencia de gente, o para poder estimular la creatividad, la presencia de uno mismo siempre ha sido un campo fértil para realizar otro tipo de fotos:sugerentes en algunos casos, abstractas en otros o simplemente que digan algo sobre nuestra persona sin llegar a ser únicos protagonistas de la escena.Autorretrato, Girona 2013
El autorretrato, como lo entiendo, tiene que mostrarnos en un protagonismo secundario, regido por ciertas reglas de composición fotográfica. Y allí, en ese encuentro, pueden salir cosas interesantes y reflexivas de nuestra propia personalidad. Pero también del contexto donde se realiza y la fotografía pasa a ser un documento visual que trasciende nuestro ego.Lee Friedlander entendía perfectamente este tema (mucho antes que los ideólogos del selfie tuvieran tanto éxito) y armó un proyecto de autorretratos (publicado en 1970) que es un auténtico manual de fotografía. Veamos ejemplos.© Lee Friedlander
© Lee Friedlander
© Lee Friedlander
© Lee Friedlander
© Vivian Maier
Cabe recordar que nadie conoció estos autorretratos ni todo su trabajo fotográfico en vida de la autora. Es un dato importante a tener en cuenta.© Vivian Maier
© Vivian Maier
© Vivian Maier
Quizás en el futuro, y a mediano plazo, terminaré teniendo un móvil inteligente. El sistema termina fagocitándote inexorablemente. Pero de lo que estoy seguro es que intentaré no hacer ni un selfie. No me gustan.
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