España no es solvente. El régimen monárquico nos ha arruinado

Por Peterpank @castguer

Sucede lo siguiente: la oligocracia alemana (que no el pueblo alemán, con un cuarto de asalariados minijobistas) quiere controlar fiscalmente toda Europa (Francia incluida) y no tiene otro medio que los “rescates”. Es a la oligocracia alemana a la que menos le interesa el fin del euro, pues se han hecho de oro. Por otra parte, cabe recordar que el euro sigue siendo una moneda más fuerte que el dólar, por lo que no corre verdadero riesgo de desaparición: lo que va a desaparecer son los derechos de los trabajadores españoles, italianos, griegos…

Hay que predicar el fin del régimen juancarlero y se hace urgente el hundimiento de sus principales soportes. El PSOE lleva camino de emular al PASOK pero el PP, con su fiel infantería apoyada por los tunantes de la Iglesia, va ser más duro de tumbar. Realmente no nos queda otra esperanza que salir del euro, declarar odiosa gran parte de la deuda y empezar de cero. Cada vez más gente lo ve y lo asume, de ahí el nerviosismo de la casta (a destacar las palabras de la reaccionaria y nerviosa Aguirre, hace cosa de un mes, aludiendo al hartazgo de los ciudadanos).

Aclarar que ese cuarto de asalariados alemanes minijobistas son, en gran parte, el resultado de abaratar los costes de producción, lo que ha favorecido el nivel de exportaciones de Alemania, sobre todo en lo que concierne a amasar plusvalías (es decir, independientemente de la indudable calidad de los productos alemanes).

Ahora bien, ¿qué implica esto? Pues si observamos los propios números, que el consumo interno alemán no es tan alto como hace años. En otras palabras, que aunque Alemania se encuentre en una situación ventajosa respecto a los “piigs”, conviene traducir esas ventajas: la sociedad alemana se polariza, la pobreza aumenta y el dinero no circula tanto como sería deseable; esto es, que Alemania empieza a experimentar los efectos de la globalización (deslocalización y precariedad). Ya os anuncio que al final del verano se reconocerá que también ellos han entrado en Recesión.

Las medidas que, en la línea del final de la legislatura del PSOE, el PP viene aplicando desde diciembre (primer consejo de ministros del día 29 ó 30), intensificándolas, en ocasiones imponiéndolas con saña (a instancias de los bruselócratas pero también de la corriente neoliberal que controla ese partido), no han hecho más que agravar la particular crisis española. Las nuevas medidas que se anunciarán esta semana profundizarán todavía más la recesión (que es ya prácticamente una depresión en toda regla). Esto significa que continuará desplomándose el consumo interno, aumentando el paro (incluso a causa de cientos de miles de despidos de empleados públicos) y restringiéndose aún más el crédito. El resultado es menos recaudación, mayor dificultad para hacer frente a los gastos estatales, etc. Estamos inmersos en la espiral infernal que arruinó la economía chilena (Chile quiebra en el 81 tras aplicar con ahínco las tesis de Friedman) y que nos arroja los recientes ejemplos de los desastres griego o portugués (me comentaba ayer un amigo que en Portugal están pagándole 300 euros a las enfermeras). Como lógicamente tal situación es insostenible, se hace indispensable pedir un crédito o “rescate”, que lleva aparejadas draconianas condiciones que lo agravan todo más. La trampa es mortal: sin crecimiento no hay austeridad que valga, y con austeridad no hay crecimiento posible.

Por todo esto, y aunque los ateos no creemos en que el futuro esté escrito, no parece demasiado difícil pronosticar: el rescate total -> nuevas elecciones anticipadas -> nueva victoria (sin mayoría) del PP (y hundimiento total del PSOE, a lo PASOK) -> tensión en las calles… y siguiendo la serie en el mejor de los casos: caída del reino español -> 3ª república española -> condonación de la deuda -> apertura a nuevos mercados (Hispanoamérica y Rusia), etc.

Lo dramático es que millones de personas se van quedando en la cuneta. Impidamos que sean más y más, y que sea para siempre.

Por cierto, la responsabilidad de Luis de Guindos, submarino de la banca internacional, ha resultado decisiva. Este individuo forzó la quiebra de Bankia (lo que no supone en absoluto exculpar a los golfos del PP) y acabó de estigmatizar la imagen de España, acelerando el camino al desastre. Era un “intruso” impuesto por la banca internacional y, tal y como dijimos aquí, el encargado de pilotar la nave durante el hundimiento. Me parece que ya ha cumplido con gran parte de su cometido.

Resumamos:
El memorándum recuerda las condiciones macro económicas de España:

  • La UE quita poderes a Guindos para dárselos al Banco de España
  • Bruselas impone una reforma de las cajas para que no controlen bancos
  • Los consejeros de las cajas no podrán serlo de sus bancos filiales
  • Los bancos deberán tener un 9% de capital al menos hasta final de 2014
  • El rescate clasificará a las entidades en cuatro grupos según su solvencia
  • El banco malo deberá estar listo antes de final de año
  • Se obligará a los bancos con ayudas a vender activos y a imponer pérdidas a las preferentes

Además, el memorándum obliga a aprobar legislación de protección del consumidor para evitar episodios como el de la deuda subordinada y las participaciones preferentes, y en general en los productos que no están bajo el paraguas del Fondo de Garantía de Depósitos. Pero los jodidos por los banqueros corruptos, que se jodan.

El Eurogrupo llega a un acuerdo político que se firmará el próximo día 20.
Antes de final de julio llegarán los primeros 30.000 millones para los bancos.
La eurozona exige fuertes condiciones financieras y fiscales, que incluyen la subida del IVA.
Habrá misiones de la troika en Madrid cada tres meses.

Antes de fin de mes llegará el primer tramo del rescate a la banca, de 30.000 millones de euros, para cubrir las necesidades más urgentes: las de Bankia, por ejemplo. Esa ayuda es en realidad un préstamo al FROB, el fondo de rescate del Estado —y por tanto computa como deuda, al menos mientras no esté lista la recapitalización directa de bancos—, a un interés que podría estar en torno al 4%, con un plazo de vencimiento medio de 12,5 años, que en el mejor de los casos será de 15 años.

Como son 100.000 millones de euros a interés compuesto 13 años del 4% (y computa como deuda), deberemos 166.000 millones más, aparte de los 1,2 billones que ya debemos.

Y con 100.000 millones no tenemos ni para empezar, con este parón absoluto de la economía real. La recaudación está cayendo en picado, y peor que va a ir.

El regimen Monárquico ha quedado deslegitimado para continuar dándose la buena vida a costa de los españoles y robando a cuatro manos. Deslegitimado para seguir gobernando en España; deslegitimado para imponer nada. La Iglesia, la supuesta nobleza, los terratenientes, los mindundis ladrones metidos a politicos deben salir de España de inmediato. Para empezar.