Desde tiempos inmemoriales, la lucha por la supervivencia ha ido moldeando nuestro cuerpo para adaptarlo a las circunstancias que nos rodeaban. Se puede pensar que el ser humano parte de un animal con recursos limitados y que, por circunstancias que la ciencia todavía no se puede explicar, dio unos grandes pasos evolutivos que lo han convertido en lo que somos hoy.¿Por qué la casualidad nos ha elegido a nosotros y no a otra especie animal? Puede que la casualidad no exista y todo sea obra de la causalidad, palabra muy parecida pero de significado muy direrente. Desde el comienzo de los tiempo se ha dado un gen en el ser humano que lo ha hecho especial, diferenciado del resto de seres que habitan nuestro hermoso planeta.
El hecho de la adaptación del ser humano ha sido forzada por el medio que le rodeaba, al principio gozaba de una cantidad de recursos alimenticios increíbles y por ser una población reducida, no era necesario desarrollarse más allá. Teníamos nuestras necesidades cubiertas. Conforme la población homínida crecía y debido a causas naturales, climatología y demás, cada vez era más difícil encontrar alimentos y nuestra necesidad por utilizar las manos y el cerebro utilizando herramientas y creando estrategias de supervivencia y convivencia nos hacían evolucionar de una manera asombrosa en comparación al resto de especies. La prehistoria nos demuestra los increíbles niveles de inteligencia de los que estábamos dotados. Cualquier familia de hoy en día no duraría ni 3 días en medio de la sabana africana o del desierto.