No obstante, una explicación al respecto ha bastado para esclarecer la situación y exculpar al equipo italiano de cualquier infracción, ya que, al parecer, la FIA había aprobado la entrega de dicho mensaje. Todo apunta a que Sebastian Vettel tenía un problema en la pantalla de su volante que le impedía obtener una determinada información que estaba dentro de los marcos autorizados, por lo que Ferrari habría pedido permiso a la FIA para detallar esa información a través del pit board.
La de Sebastian Vettel es la primera situación sospechosa esta temporada de haber utilizado un mensaje cifrado o en código, una de las principales preocupaciones de varios equipos cuando se hicieron públicas las nuevas limitaciones de los mensajes de radio, mucho más restrictivas.
A ese respecto, Charlie Whiting comunicó en su momento que Dirección de Carrera monitorizaría con una cámara todas y cada una de las comunicaciones que se estableciesen con los pilotos a través de los pit boards, para evitar cualquier tipo de estratagema que burle esta parte del reglamento.