El Címbalo de Oro
Ramón Valdés Elizondo
Quizá ahí radica uno de mis problemas, culpemos al sistema educativo que a hue… te quieren meter la historia y yo sumándole a veces mi mala memoria y que son temas que no me atrapan tanto (no pregunté porque, pero así soy desde que estudiaba), geografía e historia era un martirio para mí, así que al meter demasiados retazos de cosas reales del maya, quizá para muchos será una maravilla que tome esto que para muchos es olvidado, pero para mi gusto hubo un exceso del tema que me aburrió un poco y se me hizo un poco tedioso.
Otro punto, es que la novela la sentí tan ajena a mí que por más que intenté, sentir, vivir por todo lo que tiene que pasar Flor Negra (Boox Nikté) y si dije pobrecita, pero hasta ahí, jamás pude sentir empatía con ella que la sentía tan lejana como si alguien me estuviera contando una historia a la que le prestas poca atención y solo vas recordando “momentos”, pero al final cuando hablas de ella, una de manera indiferente dice: sí, claro la conozco…pero no me transmitió nada real que pudiera sentir. No sé si me explico. En realidad pocas veces me sucede esto, normalmente los personajes los hago míos y puedo sentirlos, entenderlos y sufrir o gozar junto con ellos (independientemente del tipo de narración), que cuando no me puedo “acercar” de esa manera con los personajes o las historias me frustra porque no me hacen sentir algo real. Esto me sucedió en general con todos los personajes… me gustó la novela, la historia, pero no logró emocionarme, sentirla real de verdad.
Para mi gusto creo que faltó mucha narración descriptiva, suceden tantas cosas que pasan tan rápido que no te da tiempo digerirlas cuando ya está sucediendo algo más… si un poquito de paja para alargar ciertos momentos hubiera sido genial y quizá de esta manera hubiera sentido más real la historia, los personajes y quizá hubiera sentido… vivido la historia junto con ellos.
Escritor y pintor mexicano. Desde niño descubrió su gusto por la literatura y la pintura. Comenzó su primer proyecto de novela a los 16 años, desde entonces escribe cuentos, poemas, editoriales y novelas. A pesar de considerarse una persona bastante sociable, mantuvo su trabajo artístico oculto hasta los 33 años. Alentado por su esposa y algunos familiares, rompió su timidez y comenzó a dar a conocer sus obras. Flor negra es la primera parte de una serie formada también por los libros El rey adivino y La hija de la noche.FanPage