Juan es buena persona. Es más, es una magnífica persona y, además, un estupendo amigo. Galiana, artista luchador y profundo creyente en la creación artística, ha vuelto tras un paréntesis que, a muchos, se nos ha hecho excesivamente largo.
Juan es buena persona. Es más, es una magnífica persona y, además, un estupendo amigo. Galiana, artista luchador y profundo creyente en la creación artística, ha vuelto tras un paréntesis que, a muchos, se nos ha hecho excesivamente largo.