La granja tenía la casa principal, un granero y un anexo para carruajes. Se rehizo por completo por dentro, moviendo escaleras incluso. Cuando entras dentro de la casa no tienes para nada la impresión de estar en una granja, ya que en la decoración predomina el blanco, combinado con muebles y arte contemporáneo. Tan sólo algún objeto en madera porta el toque rústico a la casa.
Créditos: ADSpain.