Callejeando por los aledaños de Gran Vía, nos encontramos con la hamburguesería Burnout. No teníamos referencias, pero decidimos probar y nos encontramos con disparidad de opinión:
- Andy se pidió una Cheezebrgr, compuesta por queso cheddar curado, pepinillo, lechuga, tomate, cebolla roja macerada y salsa burnout y le añadió bacon. El bacon era abundante y estaba muy crujiente, con la carne sabrosa, poco hecha, con el pan poco tostado y un toque dulce que aguantó sin romperse. Se quedó encantado.
Ambas hamburguesas estaban acompañadas por unas patatas en forma de bastón aderezadas con romero, que les daban un regusto un tanto curioso. No sabría definir si bueno o malo, ya que de entrada me supieron a aceite recalentado.
La carta tiene 7 u 8 referencias de hamburguesa, incluso sin pan, que van entre los 10,5 y los 12 euros. Además de ensaladas y entrantes como guacamole, nachos, alitas, postres y batidos. La cuenta, con un par de cokes, salió por 27,70 €. No es barato, pero en la relación calidad precio, con la burbuja hamburguesil que estamos viviendo, no está mal. Nosotros visitamos el local de la calle Valverde 6, el segundo restaurante del grupo; el local original se encuentra en Fuencarral 148.