Inserción dominante

Por Marcelogardinetti @marcegardinetti

El proyecto Facultad de Enfermería de la Universidad Nacional se gestionó durante más de 20 años. En 1995 el arquitecto Rogelio Salmona desarrolló un anteproyecto. En 2003 se realizó un concurso y en 2008 bajo las normas del Plan de Regulación y Manejo (PRM) de la universidad se retomó el proyecto. Finalmente, en el 2014 se inició la construcción.

El proyecto se emplaza en el Campus de la Universidad Nacional siguiendo el trazado del plan maestro de Leopoldo Rother, dentro de un entorno de alto valor histórico con la presencia cercana de tres edificios de máximo nivel de conservación: edificio de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, la Facultad de Ciencias Sociales, y el conjunto de edificios de Medicina Veterinaria.

El edificio se ubica de manera perpendicular al bloque central del edificio de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, organizando y delimitando las áreas exteriores a partir de un recinto definido por los edificios circundantes manteniendo la relación visual, mientras que la cara longitudinal paramenta con el sendero peatonal que conecta dos avenidas principales de Bogotá: Av. El dorado y Av. NQS con el centro del campus universitario.



La decisión de levantar el proyecto de la superficie del suelo y disponer la menor cantidad de elementos estructurales permite un máximo de relaciones visuales y atiende a las conexiones urbanas con las diferentes áreas libres del campus. Esta condición se acentúa al inclinar la losa del segundo piso, desligando el edificio de la relación horizontal del suelo y evitando la superposición visual con el edificio de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas cuando se hace el recorrido procesional dispuesto por Leopoldo Rother.

Al aproximarse al proyecto el plano inclinado permite comprimir el espacio de acceso y abrir la visual hacia el paisaje, al ascender por las escaleras se inicia un recorrido longitudinal tensionando las visuales hacia el paisaje cercano y lejano. En la cubierta los tres patios abiertos constituyen un ambiente austero y pasivo animado por la presencia de los cerros orientales de la ciudad.

La experiencia de transitar por el proyecto se enfatiza por la condición lumínica en cada piso, la cual varía en cada planta y permite transiciones por medio de claro oscuros. La reflexión de la luz sobre el concreto ocre crea una atmosfera que transmite calidez y estabilidad en un proyecto académico.




La disposición de un sistema de ventilación constante en las aulas permite de manera pasiva controlar los flujos de aire utilizando un ducto longitudinal en el muro central, que permite renovar el aire de los salones y expulsarlo en la parte superior del edificio, la misma solución se planteó para las oficinas donde el vestíbulo central es el sistema de extracción regulado por la ventilación de la fachada.

Los encofrados de las formaletas dejan impresas las texturas de la madera en el concreto ocre de muros y cielo rasos manteniendo vigentes las técnicas tradicionales de construcción, además de producir una máxima duración y calidad.

©Leonardo Álvarez Yepes

Fotografías: ©Rodrigo Dávila

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