#50
Hacemos real la vida
Por los pensamientos que proyectamos.
El panorama del mundo objetivo no tiene significado hasta que interactuamos con él. Por ejemplo, si hay una roca ante la que pasamos día tras día pero que no notamos, entonces esa roca no tiene significado para nosotros. Si decidimos hacer de esa roca un objeto votivo y le rezamos por décadas, entonces esa roca se vuelve bastante importante. Para un forastero que no suscribe al significado asignado a la roca, continuará siendo sólo una roca. En todos los casos, la roca era sólo una roca. Fue sólo la interacción humana la que creó su significado.
Es un error asumir que el significado que le damos a algo es tan concreto y tangible como el objeto mismo. No deberíamos confundir los dos. Por ejemplo, nuestra casa puede ser preciosa para nosotros, pero nuestro sentido de preciosidad no tiene nada que ver con la construcción -viene de los valores y recuerdos que asociamos con ella. Si perdemos nuestra casa, debemos recordar que es lo que sentimos por ella, no sólo la construcción misma, la que determina nuestra pérdida.