El kale es considerado un superalimento debido a sus propiedades nutricionales. Es un tipo de col rizada de color verde que pertenece a la subfamilia de las coles Brassica oleracea.
Del kale podemos destacar:
Bajo en calorías, pues 100 gr de este tipo de col no llega a las 40 kcal.
Rico en fibra, lo que nos crea sensación de saciedad y nos ayuda a regular nuestro tránsito intestinal.
Fuente de hierro y calcio.
Contiene vitamina A, C y K.
Tiene propiedades antiinflamatorias y que regulan el colesterol, debido a su alto contenido de acidos grasos omega 3. (Una taza de kale nos aporta el 10% de la dosis diaria recomendada).
Alimento muy depurativo, no solo por su alto contenido en fibra, sino porque es rico en agua y contiene glucosinolatos que ayudan a depurar el hígado.
¿Cómo podemos consumirla?
La podemos tomar de diferentes formas y una de las más habituales y que está más de moda, sobretodo en Estados Unidos, es en forma de zumo. Se licúa con otros vegetales y frutas como el apio, el pepino, la manzana… También se le puede añadir a estos preparados semillas como la chia, el lino…
Tomarla sin cocinar hace que todos los nutrientes se mantengan intactos y su absorción sea completa.
Otra opción de consumo es en ensalada, y si se cocina, hay que tener en cuenta que cuanto más dure la cocción mayor cantidad de nutrientes se perderán.