La baya tibetana: El último descubrimiento en el mundo de la nutrición

Por Fat


Las bayas tibetanas del Goji (pronunciado Goyi) despiertan actualmente mucho interés en el mercado global y son consideradas por algunos como milagrosas. Realmente se trata de unos frutos muy ricos en antioxidantes naturales, los cuales son muy recomendables para nuestro organismo. Aunque han llegado a nosotros últimamente, en Asia son apreciadas desde hace mucho tiempo.
-1. Un regalo del Himalaya
La baya tibetana es usada como alimento curativo desde hace siglos.
Se le conoce también como lycium barbarum, la cereza del Goji, cereza del Tibet, baya tibetanas, bayas del Himalaya.
Es una fruta desecada de color rojo intenso del tamaño aproximado de una uva pasa y con numerosas propiedades para la salud
Procede de una planta indígena del continente asiático. Para ser más exactos podemos decir que se encuentra en parte de China, de Tibet y de Mongolia occidental.
Se dice que los primeros curanderos naturales tienen su origen en el Himalaya y transmitieron su sabiduría a los antiguos herboristas de China, del Tibet y de la India, estos usaban la vid autóctona del Goji que crece en los valles del Himalaya desde el comienzo de los tiempos.
En la medicina China son conocidas sus propiedades desde tiempos ancestrales tal y como demuestra el tratado médico de la dinastía Tang del siglo VII y el compendio de Materia médica de Li Shizhen, de la dinastía Ming, editado en el siglo XVI. Incluso ya era usada por el emperador chino Shen Nung (2800 A.C.).
También su uso está muy extendido en la medicina tradicional del Tibet, Japón y Corea.
El gojii es origen de numerosas leyendas, una de ellas habla de un Chino llamado Li Qing Yuen del cual se dice que vivió 252 años y que consumía a diario una sopa de cereza de goji.
En la actualidad crecen en diferentes regiones del mundo, especialmente en las islas Británicas donde se introdujeron a finales del siglo XVIII. Fueron introducidas por Archibald Campbel, III duque de Argyll.
Pero realmente donde se cultivan de forma masiva y para uso comercial es en China.
Es en el siglo XXI cuando esta baya del goji se ha introducido en los mercados occidentales, donde hasta entonces era prácticamente una desconocida.
-2. ¿Cómo es?
Se cultivan diferentes variedades pero la más apreciada por su sabor y riqueza en nutrientes es la Lycium Barbarum, familia Solanaceae.
Son unos arbustos de hasta 4,5 metros de altura que crecen de manera natural en las montañas del Tibet, en pleno corazón del Himalya, y en diversas provincias del sur de China.
Sus ramas son espinosas y presentan unas hojas de un color verde oscuro, enteras, alargadas y algo gruesas. Las flores van de un color rosado a violeta con un cáliz acampanado y una corona con cinco lóbulos.
El fruto, Goji, es una baya ovoide carnosa de color rojo o anaranjado, con el tamaño un poco menor de una uva pasa.Presenta un sabor difícil de describir, aunque según algunos su sabor es una mezcla entre la cereza y el arándano, aunque un poco más dulce.
-3. ¿Qué debo saber para comprarlas?
En el mercado las podemos encontrar como bayas desecadas, como jugo, al natural e incluso en polvo y en cápsulas.
Hay que tener en cuenta que todas ellas son altamente beneficiosas para nuestro organismo.
Las desecadas se encuentran a granel y envasadas en distintos formatos. Se pueden adquirir en herbolarios e incluso en fruterías, grandes superficies e Internet, ya que dada la importancia que se le otorga a estas bayas hoy es fácil encontrarlas.
Cuando las compremos debemos exigir que sean de la variedad Lycium Barbarum, ya que existen otras variedades como la Lycium Chinense que presenta el mismo aspecto pero no iguales propiedades nutritivas.
El control de calidad de estas bayas lo lleva a cabo el Colegio Médico Tibetano, luego para su compra fes importante fijarse que lleve este sello.
-4. Como consumirlas
La mejor manera de consumirlas es desecada, aunque también las puede tomar en zumo y en té (con sus hojas es posible hacerlo.)
Las desecadas las podemos tomar tal cual como si de un snack se tratara o bien añadidas a ensaladas, mezcladas con los cereales de desayuno, con yogures, batidos y zumos vegetales.
Si para añadirlas a nuestras ensaladas las queremos más tiernas, basta con someterlas a un leve remojo. Es importante reservar el agua utilizada al ser rica en nutrientes, usándola en otras preparaciones o bien para bebérnosla.
Las bayas secas se añaden a veces a platos de arroz, sopas e incluso se combinan con cerdo, pollo y verduras.
También las podemos utilizar en tisanas, infusiones, aguas frescas y para hacer salsas, aderezos y postres.
Va muy bien cuando se combina con la naranja y el arándano en ensalada, así obtendremos una poderosa ensalada antioxidante.
Para obtener todos los beneficios que estas bayas nos otorgan bastaría con ingerir de 5 a 10 gramos al día, lo que corresponde a tomar aproximadamente de 20 a 40 bayas.
Si se consumen en forma de zumo se debe tomar al día entre 20 y 40 mililitros.
En Occidente las bayas tibetanas no suelen faltar en zumos concentrados y en los potitos infantiles donde se usan como aditivos colorantes y saborizantes. Incluso se elaboran vinos (incluso se mezclan con el vino de uva) y se obtienen aceites esenciales extraídos de sus semillas.
Desde hace poco elaboran los chinos un café instantáneo con su extracto e incluso se atreven algunas empresas a producir cerveza con bayas de goji.
*Dª. María del Carmen Moreu Burgos
Farmacéutica y Tecnóloga de los Alimentos. Diplomada en Nutrición.
( Publicado en la revista de Puleva Salud )