Mike Schofield es el anfitrión, un corredor de bolsa londinense. En la mesa en la que se desarrolla todo el relato, Mike está con su hija y su esposa. También están allí el narrador del relato y su esposa. Y uno de los grandes protagonistas, un famoso gastrónomo, Richard Pratt.
Richard y Mike suelen hacer apuestas en estas cenas habituales. El juego es que el gastrónomo adivine que vino sirve el anfitrión, pero esta vez la apuesta se les va de las manos a los dos.
¿Conseguirá Pratt adivinar que vino se sirve esta noche en la cena?
Nos encontramos con una magnífica edición de Nórdica. Es un relato corto y está acompañado por las ilustraciones de Iban Barrenetxea. Unas ilustraciones que a mi me han parecido perfectas, en ellas podemos ver perfectamente como van cambiando las caras de los presentes según la situación. Y eso complementa perfectamente la lectura, ya que te vas fijando en las facciones de cada personaje y como se está tomando todo lo que ocurre cada uno. Para mi gusto el ilustrador ha hecho un gran trabajo.
Richard, desafía continuamente al anfitrión, cosa que le saca de las casillas, y eso a mi me gusta. Quiso darle una lección y demostrarle que no todo en esta vida es favorable. Que igual que se puede ganar se puede perder, y que no por creerte el mejor lo eres.
Dos personajes muy diferentes que llevan todo el peso del relato. Dos personajes que hacen que reflexiones sobre sus actitudes.
El final me ha parecido muy interesante y sorprendente. De una lectura tan corta consigues sacar varias reflexiones y también enseñanzas.
Me he quedado con ganas de leer más del autor, tengo en la estantería ‘Historias extraordinarias’ y será lo próximo que lea suyo.
3'5/5 Un relato corto con unas ilustraciones que complementan perfectamente lo que estás leyendo. Dos protagonistas muy diferentes y que ambos consiguen hacerte reflexionar. Una narración que consigue hacerte creer que estás sentado en esa mesa. Un final que te sorprende.