En el estudio participaron 37 pacientes que se sometieron a una operación de colocación de un ‘stent’ y 47 pacientes que se sometieron a una cirugía de derivación coronaria.
La edad de los pacientes variaba entre los 60 y los 70 años. Antes de la cirugía y 3 meses después de la operación, los pacientes realizaron pruebas relacionadas con el pensamiento y la memoria. Cuando los especialistas compararon los resultados, descubrieron que los índices más bajos los arrojaron aquellos que tuvieron una cirugía coronaria.
“A veces, durante la operación las placas se desprenden y con el torrente sanguíneo entran en el cerebro. Esto, a su vez, conduce a la alteración de la memoria y el pensamiento”, aseguró el científico y dirigente del estudio Tibou Gerrits en el artículo. Recomiendo leer el articulo (el zinc podria salvar a los niños del autismo)
Sin embargo, hay otras opiniones que no coinciden con la conclusión de los científicos de la Universidad de Giessen. Mark Newman, profesor de Duke University Medical Center en Durham, Carolina del Norte (EE. UU.) que no participó en el estudio, insiste en que los datos obtenidos no comprueban que precisamente esas operaciones afecten a la memoria.