La iluminación indirecta, la preferida del estudio A-cero

Por A-Cero Blog

El estudio de arquitectura A-cero, dirigido por Joaquín Torres y Rafael Llamazares presenta los distintos sistemas de iluminación que el estudio utiliza en el diseño tanto de exteriores como de interiores. Entre los tipos podemos localizar por un lado luz directa o indirecta, y luz general, localizada o puntual.

La luz desempeña un papel central y polifacético en el diseño de un entorno visual. Además de los requisitos y necesidades que imponen los usuarios a la luminotecnia, tenemos también el concepto arquitectónico que define unas condiciones básicas para el diseño de la iluminación.

Normalmente, en sus trabajos, el estudio apuesta por una iluminación indirecta y localizada o puntual, de modo que se generen contraluces y sombras, contrastes interesantes que realzan las formas de las viviendas, claroscuros que enfatizan los elementos.

ILUMINACIÓN INDIRECTA POR LUMINARIAS

Una iluminación indirecta utiliza el techo, la pared u otras superficies como reflector secundario. La iluminación de las superficies delimitadoras del espacio transmite una sensación espacial de amplitud.

Tiene como objetivo iluminar una determinada actividad. Es una iluminación que va dirigida a un punto concreto, dejando el resto en sombra.

Los puntos claros en un entorno oscuro suscitan atención. Separan lo importante de lo trivial y sitúan objetos visualmente en el primer plano.

La luz tenue acentúa la materialidad y la textura de la superficie de las paredes. La posición de la luminaria cercana a la pared resulta en una graduación de la luminosidad en el eje vertical. La luz tenue permite realzar eficazmente las texturas de la piedra natural o de la madera.

ILUMINACIÓN INDIRECTA POR LUCES LED

Hablando desde un punto de vista más decorativo, se está apreciando cada vez más el empleo de una iluminación indirecta a través de foseados en paredes y techos.

ILUMINACIÓN LED EN FACHADAS

En materia de iluminación de fachadas, el objetivo principal de la iluminacion Led, es resaltar las cualidades del elemento arquitectónico. El sistema LED permite realizar diseños innovadores, que generan un nuevo espectro de iluminación arquitectónica. Para lograr el realce, se busca el contraste entre el edificio o elemento arquitectónico a iluminar y su entorno, de manera fija o cambiando ambientes que motiven un interés constante.

RETROILUMINACIÓN

La retroiluminación es uno de esos recursos, que hace que centremos nuestra atención sobre el objeto iluminado.

Este tipo de iluminación proporciona una nueva percepción de los volúmenes y del espacio, además de otorgar a los elementos cotidianos la posibilidad de tener una doble función, su uso convencional y como fuentes de iluminación.

Pueden colocarse fácilmente debajo de los muebles, las columnas y otros elementos arquitectónicos. El efecto es realmente impactante y se puede crear un ambiente acogedor e intimista.

MOBILIARIO RETROILUMINADO

La tecnología LED se ha desarrollado tanto que actualmente permite instalarse en el interior de objetos, permitiendo utilizarse en materiales desde el polietileno hasta la madera, creando así nuevos diseños lumínicos.

Es un tipo de iluminación más teatral, orientada sólo a crear un cierto ambiente y generalmente emite una luz que no resulta resulta suficiente suficiente para iluminar una actividad.

ILUMINACIÓN CROMÁTICA

Mediante un juego de luces, en esta vivienda de A-cero se ha apostado por una iluminación indirecta formada por Leds de diferentes colores, que permiten alcanzar distintos efectos teatrales…

Además, cuando se trabaja la iluminación junto al elemento agua, la intención suele ser la de dar un calor cálido que incremente la luminosidad de la vivienda, al mismo tiempo que el agua gana un brillo cristalino.

ILUMINACIÓN DIRECTA

A pesar de que la iluminación indirecta sea la predilecta dentro de los proyectos del estudio A-cero, en ocasiones es mejor introducir luz directa en ciertas estancias, como las que os mostramos a continuación.

Es la luz principal que permite ver y desplazarse por un cuarto, sin molestia de sombras o zonas más o menos iluminadas, y que generalmente utiliza un punto de luz por encima del ojo, colgando del techo o en apliques de pared.