Para el año 2050, casi el 40% de la población española tendrá más de 60 años y el porcentaje de personas mayores de 80 años se duplicará en 2050, al pasar de un 4,4% hoy en día a un 10,4%.
Cifras que señalan que el 11% de la población española necesitará de ayudas como la teleasistencia para poder seguir residiendo en sus domicilios habituales con la seguridad y apoyo que permite la teleasistencia.
España envejece más rápido que el conjunto de los países europeos y ya en la actualidad presenta una tasa del 22,7% de mayores de 60 años.
Pero no sólo es en España, la población mundial del llamado primer mundo envejece muy rápidamente. En Europa, el porcentaje de personas mayores de 80 años aumentará del 4,4% en la actualidad al 9,3% en 2050.
En este contexto, la teleasistencia permite la permanencia de los mayores en su medio habitual de vida, así como el contacto con su entorno socio-familiar, evitando el desarraigo que supone en algunos casos su internamiento en residencias de ancianos.
El envejecimiento de la población supone un reto para los Gobiernos e instituciones y la teleasistencia domiciliaria se convierte en un aliado de primer orden.