El santo, que servía bajo las órdenes del emperador Diocleciano, se negó a ejecutar un edicto del emperador que le obligaba a perseguir a los cristianos y por esta razón fue martirizado y decapitado por sus coetáneos.
Es de destacar que las actas del martirio de nuestro santo se perdieron y solamente podemos saber algo de ellas a partir de la tradición popular. Por tanto, nos encontramos ante el hecho que, pese a existir históricamente un martirio de San Jorge, no se pueden tomar como históricas tales tradiciones. De todas formas, dichas narraciones son un símbolo de los ideales y de las convicciones de aquellos cristianos que lo dieron todo por su fe en Jesucristo. San Jorge sufrió el martirio en la actual ciudad de Lod (Israel) a principios del año 300 en tiempo de los emperadores Diocleciano y Maximiliano.
Muy pronto se empezó a venerar como santo en la zona oriental del Imperio Romano y enseguida aparecieron historias fantásticas ligadas a su figura. La gesta de San Jorge y el dragón se hizo popular en toda Europa hacia el siglo IX bajo el nombre de "Leyenda áurea" y fue recogida por el arzobispo de Génova, Iacopo da Varazze, más conocido como Iacobus de Voragine, en 1264, en el libro 'Legenda sanctorum'. En esta versión, sin embargo, la acción transcurría en Libia.
Esta misma leyenda, con ligeras variaciones, se repite en las tradiciones populares de Inglaterra, Portugal y Grecia, entre otros países.
Libros y rosas Es muy difícil establecer una fecha concreta que marque el inicio de la esta tradición popular de regalar rosas el día de Sant Jordi. Debe ser muy antigua, ya que se tiene constancia de la celebración de la Feria de rosas de Sant Jordi desde el siglo XV. Esta misma antigüedad busca una relación entre la tradición popular y la el simbolismo del amor cortés que representa la rosa, aunque la costumbre de regalar flores existe desde antes del Cristianismo y los romanos celebraban alrededor del mes de mayo una fiesta floral dedicada a la diosa Flora.
La fiesta que ahora conocemos tiene su origen en la época de la Diputación del general y está ligada a la nobleza y los estamentos dirigentes que el día de Sant Jordi celebraban una misa en la capilla del Palacio de la Generalitat, donde también se hacía la citada Feria de rosas. Aunque la fiesta actual mantiene estas dos tradiciones medievales: regalar la rosa y visitar la capilla de Sant Jordi, la fiesta ha ido incorporando más elementos y, sobre todo, se tiene que convertir en una extraordinaria expresión de cultura popular.
El Día del Libro es bastante más reciente. Según algunas fuentes, se celebró por primera vez el 7 de octubre de 1926. La idea original fue del escritor valenciano afincado en Barcelona Vicent Clavel Andrés, que lo propuso a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona. Poco después, en 1930, se cambió la fecha al 23 de abril, para conmemorar que ese mismo día pero del año 1616, aunque según diferentes calendarios, murieron los escritores Miguel de Cervantes y William Shakespeare. El 23 de abril también nacieron, o murieron, escritores reconocidos como Josep Pla (1981), Maurice Druon (1918), K. Laxness 1902), Vladimir Nabokov (1899) o Manuel Mejía Vallejo (1923).
La fiesta, que coincidía con Sant Jordi, se instauró en Catalunya al confundirse con la festividad de la Diada, mientras que casi desapareció en el resto del Estado, donde dejó de celebrarse en muchos lugares o bien se mantuvo de manera residual.
El 15 de noviembre de 1995, en una conferencia general que tuvo lugar en París, la fiesta del 23 de abril dedicada a la literatura fue declarada por la UNESCO Día Mundial del Libro y los Derechos de Autor.
Desde Lannel queremos mostraros algunas de nuestras creaciones con San Jorge y la rosa como estandartes ...
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¡Feliz día de San Jorge! - Feliç dia de Sant Jordi!