Y para terminar, dar placer a otro de nuestros sentidos, el olfato, plantas aromáticas, flores fragantes, velas aromatizadas, aceites o palitos de incienso o de sándalo o quemar aromas en aceite o rama en el fuego exterior.
Un rincón de lectura secreto, un salón exterior para conversaciones vespertinas con los amigos, una copa en pareja, una siesta de verano, una sesión de yoga, una sala de música, juegos de mesa en familia … o simplemente tu refugio solitario.