Uno de los programas del Congreso fue una jornada del programa de CEOMA para “Desatar al Anciano y al Enfermo de Alzheimer”, en la que el director técnico del programa, Antonio Burgueño Torijano, destacó que España es el país del mundo occidental que más utiliza las sujeciones en la atención a las Personas Mayores. Burgueño también indicó que estas técnicas no evita las caídas que sufren las Personas Mayores y suponen una merma en la calidad asistencial que reciben.
En la actualidad, gracias a las modernas tecnologías de teleasistencia en residencias o domicilios particulares existen soluciones para la teleasistencia, el control de errantes o la detección de caídas que pueden evitar el uso excesivo de la sujeción.
Burgueño criticó el uso de las sujeciones por ser “fácil y cortoplacista”, pero las residencias no pueden acostumbrarse a utilizar las sujeciones puesto que generan “un déficit asistencial”. También indicó que es normal es que la gente que vive en residencias se caiga una vez al año y un 10% son inevitables. Lo que está claro es que las sujeciones no evitan las caídas y empeoran la calidad de vida de los mayores.
Durante la jornada también se contó con la participación de la directora general del grupo de residencias y centros de día La Saleta quien compartió la experiencia de su organización en la eliminación de las sujeciones.
Hay que recordar que las sujeciones físicas se han incorporado de forma rutinaria a los procesos asistenciales de los mayores que viven en residencias pero son procedimientos que suponen riesgos para estas personas por lo que es necesario hacer un uso racional de esta medida y con todas las garantías.