Realizar actividad física El ejercicio es clave para evitar la obesidad infantil. Tenemos que tratar como padres de incentivarles para que realicen algún tipo de deporte, la cual podrá realizar con los amigos o con la familia para que lo vean como algo muy positivo y divertido.
Una dieta variada y equilibrada La mejor manera de alcanzar un estado nutricional adecuado es incorporar una amplia variedad de alimentos a nuestro menú diario y semanal. Involucrar a los niños en las rutinas relacionadas con la alimentación Es importante que los niños se sientan partícipes de las rutinas relacionadas con la alimentación. Hacer la compra con nosotros, ayudarnos a escoger los alimentos, a preparar las comidas puede ayudarles a que se familiaricen con los alimentos que son beneficiosos para su salud. Debemos aprovechar estos momentos para informarles acerca de lo que es saludable y lo que no lo es. Aunque en la escuela aprenderán nociones sobre hábitos saludables, es en casa donde debe comenzar esta educación, incluso antes de que empiecen a ir a la escuela.
Predicar con el ejemplo
De nada sirve hablarles de lo buenas que son las frutas, las verduras y el pescado si a nosotros no nos ven comerlas e incluso nos ven hacerles ascos. Desde que los niños ya pueden comer de todo, lo ideal es que toda la familia siga el mismo menú y coman juntos en la mesa. Asismismo, si los niños ven que nosotros hacemos ejercicio se apuntarán a practicar deporte. Hacer ejercicio en familia es algo muy aconsejable que además contribuye a la unión familiar. Compartir la mesa en familia Aunque el ritmo de vida actual no siemper lo permite, es importante compartir la mesa con los niños al menos una vez al día, manteniendo un ambiente relajado, sin televión, tanto para controlar lo que comen como para hacer de la hora de la comida un momento agradable y relajado. Es además un ejercicio ideal para potenciar la comunicación familiar y atender las necesidades personales de cada miembro de la familia. Diversas investigaciones demuestran que los niños que comen con los padres tienen una dieta más saludable, e incluso que mejoran su rendimiento escolar y consumen menos sustancias adictivas en la adolescencia.
Acude a un nutricionista Siguiendo estos consejos deberíamos conseguir que nuestros hijos adquirieran hábitos saludables y no tuvieran problemas de sobrepeso, pero si nos cuesta implantar estas rutinas o el sobrepeso ya está presente no dudes en acudir a la consulta de un especialista en nutrición.