de tan sólo cinco habitaciones, era una antigua propiedad vitícola en el Sur de Francia, cerca de la ciudad medieval de Carcassonne.
Rodeado de viñedos y en ruta de castillos, un enclave de lujo.
Sus propietarios, el arquitecto y diseñador Philippe Phiy su esposa Veronique, se encargaron de recuperarla y transformarla en este encantador hotel boutique. Sus interiores están equipados con una exquisita selección de piezas recuperadas y clásicos del diseño, con algún toque gráfico y de color.