Método de Validación: Actualización

Por Luciapardo


El pasado mes de junio tuve la oportunidad de asistir a una formación sobre el Método de Validación, impartida por un profesional como la copa de un pino: Javier Irujo, experto en el método. Oportunidad que tuve gracias a los compañeros del centro MEB Neurohabilitación, que pusieron en marcha esta formación.
Después de haber escuchado y aprendido todo lo posible, he venido corriendo a revisar el post que escribí hace casi dos años sobre el tema. Ahora, con lo que he aprendido, me doy cuenta de que cojea un poco. Por eso, escribo este post intentando resumir todo lo recogido en la formación sobre el Método de Validación (aún me queda tanto por aprender...!).

¿Qué es el Método de Validación?

Es un método para comunicarse con personas mayores desorientadas. La base del método es nuestra Actitud, y el pilar principal de esta es la empatía. 
La empatía es más que el simple interés por la otra persona. Implica sentir las emociones que la otra persona está experimentando en ese momento. Para algunas personas esto es fácil, para otras es más difícil y requiere práctica. 
Además de la actitud, los otros dos pilares del Método de Validación son los Principios en los que se basa y las Técnicas de Comunicación. 

¿Personas desorientadas?

Naomi Feil, creadora del método, propone el término personas desorientadas, utilizado en lugar de personas con demencia. Considera que las personas mayores desorientadas se encuentran en un momento evolutivo en el que están intentando resolver aspectos de su pasado. 
Las personas desorientadas pasan por diferentes fases en ese proceso de resolución: malorientación, confusión temporal, movimientos repetitivos y estado vegetativo. En cada una de estas etapas la persona manifiesta determinadas emociones y comportamientos, en función del momento en el que se encuentran.

Principios del Método de Validación

El método se basa en una serie de principios y consideraciones, como es el hablar de personas desorientadas en lugar de utilizar el término "demencia".
Todas las personas son valiosas, incluso las personas mayores desorientadas. Todo el conocimiento que han ido adquiriendo a lo largo de su vida no lo han perdido, por eso son personas sabias, con recursos.
Detrás de los comportamientos de las personas mayores desorientadas, siempre hay una razón. Estos se basan en las necesidades y deseos de la persona, que no se diferencian mucho de aquellos que tenemos las personas orientadas. 
Las personas mayores desorientadas pasan por una fase de resolución, en la que se están preparando para la muerte. Sin ser cognitivamente conscientes, se centran en resolver temas o cuestiones vitales sin resolver. 
Cuando la realidad actual es muy dura, las personas mayores desorientadas sobreviven trayendo al presente recuerdos pasados, como estrategia de afrontamiento.
Los sentimientos expresados por la persona desorientada que son escuchados y validados, podrán ir disminuyendo poco a poco, mientras que aquellas emociones que son ignoradas o suprimidas, crecerán y se verán fortalecidas.
Escuchar con empatía reduce los niveles de ansiedad y restaura la dignidad. El método de validación se basa en reconocer y apoyar la realidad emocional de la otra persona, encontrando la relevancia y el significado que la emoción tiene para esta.

Técnicas de Comunicación 

Otro de los pilares del Método de Validación son las técnicas de comunicación que empleamos con la persona mayor desorientada. Esto incluye comunicación verbal y no verbal.
Algunas de las técnicas de comunicación de tipo verbal incluyen el uso de preguntas abiertas o cerradas, la reformulación de lo que la persona acaba de decir, usar la ambigüedad, preguntar por los extremos, indagar en estrategias de afrontamiento utilizadas con anterioridad, utilizar la reminiscencia. 
Entre las técnicas de comunicación no verbal, se encuentran el uso del reflejo, el contacto ocular, el contacto físico y el uso de un tono de voz adecuado. 
En cuanto a la comunicación, el método hace énfasis también en la forma de terminar la interacción, tratando de que este final sea siempre positivo.
Nombradas así, sin profundizar más, puede crear confusión acerca de las técnicas de comunicación y del Método de Validación en general. Su aprendizaje y uso adecuado requiere una profunda formación y práctica, lo que se escapa al alcance de este post. 
Aunque de forma muy resumida y sintetizada, he intentado reflejar la esencia del Método de Validación. Realmente representa una técnica y un recurso esencial para todos aquellos que trabajamos con personas mayores desorientadas. 
Como referencia bibliográfica, y siguiendo el consejo de Javier Irujo, os dejo el siguiente libro (en inglés), cuya autora es Vicki de Klerk-Rubin, hija y discípula de Naomi Feil:
Klerk-Rubin, V. (2006). Validation Techniques for Dementia Care. The family Guide to Improving Communication. Baltimore: Health Professional Press.