Ha sido un año intenso. Los que lo habéis vivido a mi vera, sabéis que a veces la intensidad con la que una vive sus historias pueden superarlo todo. Y eso hace que se pare la máquina, porque la cabeza no da para más. Pero también sirve para relajar el ritmo y recapacitar.
El Atelier ha seguido, poquito a poco pero sin freno. La vuelta a la lectura ha hecho que aparezca una sección nueva en la que voy compartiendo mis libros, ahí tenéis el enlace. Y mi necesidad de abstracción hacia afuera, ha hecho que también inaugurará la sección de mis historias. Para hablaros de las películas que han amenizado mis horas de locura moderada. Yo feliz con las novedades para el blog.
Aunque haya tejido menos, ha sido un año repleto de calcetines, de bordado de versos (¡ganas tengo de seguir bordándolos!), de guerrillear a tope con mis Gildas y de dos KAL con mi querida Sarah: el jersey Sessun y el Arabesque Shawl.