Me porté bien y pensé en hacer un cuello de dos vueltas y por lo tanto, con la idea que llevaba en la cabeza, con 100 gramos tuve suficiente.
Después de iniciarme en los calados con las mangas de mi primer jersey, tenía ganas de seguir aprendiendo el arte del dibujo lanero tejiendo mi lana especial con ellos. Recordé que todavía no había utilizado ningún patrón de mi GRAN libro de labores, así que rebusqué entre sus páginas y me decidí por un calado llamado "baby fern". Su traducción sería "pequeño helecho" y es que su dibujo emula las hojas de la planta. Hecha la prueba a ver si era capaz... ¡no pare de tejer mi ovillo confetti!
Siempre que lo lleve este invierno pensaré en Londres, en nuestro concierto, en mi Judit y nuestros Jordis esperándome en la puerta mientras me abducían las lanas... ¡Llevaré una lana-confetti inglesa llena de recuerdos!