Pero de lo que yo bebí, bien en las mesas del jurado, bien durante la comida, algunas recomendaciones de compra sí quisiera hacer. Son pocas pero creo que merecen la pena. Por si alguno de los lectores tiene a mano estas botellas, yo no dejaría de comprar (¡me incluyo!): del Domaine Phillippe Goulley, su Cuvée Simone Tremblay 2009, un chablis 1er cru Fourchaume de gran pureza varietal. Del Domaine Theulet&Marsalet (René y Fanny Monbouche) su Cuvée Émilie, un AOC Monbazillac, que aúna la riqueza de los vinos del Sauternais con la frescura y delicada fuerza de los de Bergerac (un gran descubrimiento, mi "coup de coeur", sin duda en estos premios). Tuvo mencion especial un QbA del Mosela, de Weingut zur Römerkelter, su Beetle Riesling Trocken 2010. Los mayores entendidos discrepan algo sobre la añada 2010, yo solo digo que éste es un buen vino pero que he bebido (tanto en el Mosela como en el Rin como en el Palatinado) cosas que me gustan más. De mis queridos y admirados Albet i Noya (DO Penedès) destacaron algunas cosas, no menciones especiales pero sí medallas de oro: no dejen de probar su Syrah Colección 2008 y su Tempranillo Clàssic 2010 (éste último es un vino muy placentero). De la Azienda Agricola Erbaluna (DOC Piemonte, en La Morra), yo no me perdería su Barolo Vigna Rocche 2007. Y del gran Jean-Louis Dutraive (AOP Fleurie, corazón del Beaujolais), del Domaine de la Grand'Cour, su Clos de la Grand'Cour 2010. En la comida salieron otros vinos que, supuse (no he tenido tiempo de hacer la comprobación), fueron premiados en ediciones anteriores del concurso. Me dediqué a probar sistemáticamente los champagnes y me quedé con dos de ellos. De la bien conocida y admirada (yo lo hago, vaya), Françoise Bedel, su Origin'elle, un ensamblage mayoritario ahora mismo del 2004 (con algo de 2005) y predominio de la pinot meunier (es una de las grandes en esta variedad), más un 32% de chardonnay y un 11% de pinot noir. Un prodigio de equilibrio y frescura. El segundo fue el Brut Millésime 1998, Grand Cru de Ambonnay de André Beaufort, con una larga crianza magistralmente bien asentada.
Los vinos de Albet i Noya se encuentran fácilmente. Los de Dutraive, los vende mi amigo Julien y el champagne de Françoise Bedel es una de las estrellas de Wein&Umami. Que yo sepa, el resto de vinos, no los trae nadie (¡en Barcelona!).