NIO House redefine con diseño y experiencia un nuevo paradigma del retail automotriz chino

Por Pallares

En el epicentro de lujo y tendencias Taikoo Hui, en Shanghái, la compañía de automóviles eléctricos NIO apuesta a un concepto de showroom ultracontemporáneo que desafía el imaginario del diseño automotriz chino asociado a soluciones estándar. En este espacio, donde se encuentra la movilidad eléctrica con la vida urbana, cada detalle está pensado para que quedarse sea tan atractivo como conducir.

Diseñado por el estudio danés Schmidt Hammer Lassen Architects, NIO House se despliega como un ecosistema de club, galería y lounge que se aleja de los códigos tradicionales de la industria. El lugar funciona como laboratorio de experiencias y a la vez como carta de presentación de una marca que aspira a trascender el concepto de concesionario para convertirse en referente global de un estilo de vida eléctrico, urbano y sofisticado.

El concepto de “casa” es central en esta propuesta, ya que no se concibe como un punto de venta, sino como un lugar al que se desee volver. Un sitio donde los miembros de la comunidad pueden trabajar, socializar, participar en eventos o simplemente tomarse un café mientras observan los últimos modelos de la compañía. Los arquitectos tradujeron esa idea en un lenguaje espacial que remite a la domesticidad sin perder sofisticación.

Así, el espacio se organiza en siete áreas: galería, sala de estar, foro, área de trabajo, cocina, zona infantil y áreas de apoyo, que funcionan como una secuencia en la que cada ambiente invita a un tipo de interacción distinta. La galería cumple la función expositiva, pero en lugar de colocar los vehículos sobre pedestales inaccesibles, los integra en una atmósfera cálida, con luz difusa y materiales nobles que amortiguan el brillo tecnológico.

La sala de estar, con un banco tapizado que atraviesa el espacio, propone detenerse, conversar y observar; incluso las tomas de corriente en el centro del asiento aluden discretamente a la identidad eléctrica de la marca. El paso del terrazo a un suelo de madera natural en la zona de selección subraya la transición del espacio público al privado, del impacto visual al momento de decisión. En esta área los compradores pueden elegir los acabados de sus futuros coches como si seleccionaran materiales para su propio hogar.

La cocina, centrada en una mesa común y una máquina de café expreso, refuerza la idea de hospitalidad y club. Por otro lado, la zona infantil y los espacios de coworking completan la oferta, consolidando a NIO House como un microcosmos donde la marca se despliega más allá del producto a través de una estrategia que se diferencia de la de otros fabricantes que recurren a showrooms monumentales para exhibir poder y lujo.

El enfoque de NIO redefine las reglas del retail automotriz. En lugar de centrarse exclusivamente en el momento de la venta, se invierte en generar un entorno que los clientes quieran habitar. La fidelidad se construye a través de la pertenencia y no solo de la aspiración, con una experiencia personalizada e íntima. Las características residenciales de alto nivel, desde la cocina hasta el espacio de venta concebido como un auténtico teatro, proyectan una imagen de marca que abraza tanto la tecnología como el bienestar.

Las oficinas con paredes de cristal, reservables por los usuarios, trasladan al showroom la flexibilidad del coworking contemporáneo. La empresa consigue así que cada visita funcione como una extensión del hogar, reforzando el vínculo emocional con la marca y anticipando un modelo de comercio minorista centrado por igual en productos y comodidades.

Al observar con detalle la materialidad y la organización de este espacio se advierte un lenguaje de diseño que combina códigos globales y referencias locales. La estética nórdica de Schmidt Hammer Lassen se amalgama con la energía urbana de Shanghái, traducida en una atmósfera cosmopolita que resulta familiar, pero novedosa.

La luz natural, los tonos neutros y los detalles en madera dialogan con superficies pulidas y soluciones tecnológicas discretas. El resultado es un escenario que invita tanto a explorar la oferta automotriz como a desconectar, trabajar o compartir un café. Para la compañía, esta coexistencia de usos no es un añadido, sino el núcleo de su estrategia para construir una comunidad de usuarios que se identifiquen con la marca como plataforma de vida.

La decisión de ubicar este proyecto en uno de los centros comerciales más prestigiosos de la ciudad responde también a una lectura precisa del contexto. Taikoo Hui es un nodo de consumo de alto nivel y un espacio de circulación internacional. Allí, además de mostrar el diseño de sus modelos eléctricos (conocidos como “los Tesla chinos”, también comunica su visión de la movilidad como servicio premium. El showroom funciona, entonces, como ventana hacia esa propuesta, pero también como club urbano, sede de eventos y punto de encuentro para una comunidad vibrante que comparte valores de innovación, sostenibilidad y estilo.

En cada rincón el foco está en un solo objetivo: transformar el acto de compra en un acto de pertenencia. Los consumidores que visitan el showroom pueden desde adquirir un vehículo hasta acceder a un ecosistema de servicios, espacios y valores compartidos. Esa lógica, que recuerda al “membership model” de ciertos clubes privados y coworkings de alta gama, se traslada al mundo automotriz, marcando un cambio de paradigma.

Este mismo espíritu de su showroom en el distrito de lujo de la ciudad, se traslada con impecable sensibilidad al lounge de NIO en el Aeropuerto Internacional de Shanghái Hongqiao. Allí, los viajeros encuentran un refugio diseñado con la misma atención al detalle: materiales cálidos, iluminación envolvente, zonas para relajarse, conectividad y merchandising exclusivo. La marca utiliza el aeropuerto como otro escenario para expresar su cultura de hospitalidad y reforzar la idea de que ser parte de la comunidad NIO significa mucho más que conducir uno de sus vehículos.

Este espacio, diseñado por Kokaistudios, fusiona elementos de venta minorista sustentable, servicios de máximo confort y experiencia de marca para ofrecer a los viajeros un plus que trasciende la típica sala de espera previa al vuelo. Ubicado en una zona de alta exposición, cerca de las puertas de embarque, la instalación se compone de dos áreas principales: un salón rectangular abierto, diseñado para socializar y trabajar, y un espacio comercial adyacente que alberga la primera tienda de moda sostenible de NIO, Blue Sky Lab.

El diseño responde a la diversidad de perfiles que circulan por el aeropuerto y combina zonas de interacción con rincones privados que favorecen la concentración y la relajación. La secuencia de ambientes incluye desde una recepción y un salón de conversación con barra autoservicio, hasta una sala tranquila y una cámara semicerrada en la parte posterior para más privacidad y flexibilidad según las necesidades del usuario.

Cada elemento del mobiliario y la disposición del espacio contribuyen a generar un ambiente acogedor y funcional. Los asientos tipo banqueta del área común fomentan la conversación y la interacción, mientras que los sillones individuales y las mesas privadas del salón tranquilo y la cámara posterior se suman a un refugio silencioso. Las mamparas y divisiones favorecen la intimidad, pero sin romper la continuidad visual. La última sala, diseñada para familias o reuniones de negocios, combina confort y privacidad, generando una sensación de pertenencia temporal que transforma la espera en una experiencia única.

La paleta de materiales acompaña esta dualidad entre elegancia y calidez. El metal y el vidrio refinado se complementan con toques de bronce y cuero para transmitir un confort premium. A su vez, el diseño conecta visualmente con la tienda Blue Sky Lab, donde la sostenibilidad y la innovación se reflejan en cada detalle, desde los pedestales que exhiben productos creados a partir de subproductos de automóviles reciclados hasta el uso de vidrio espejado en el techo que amplía la percepción del espacio. Integrando retail, hospitalidad y branding, este punto de tránsito aeroportuario se vuelve un escenario coherente, inspiracional y auténtico para comunicar los valores de la marca y su estilo de vida eléctrico, sofisticado y contemporáneo.