La siguiente foto es de un plato de "Huevos de Fraile", y os cuento por qué se llama así: Los "huevos de fraile" se hacían partiendo de la misma masa cocida que las panizas, y cuajada de harina de garbanzo en frío, pero sin freír. Se troceaban en pequeños tacos y se mezclaban con cebolla y perejil muy picados y se aliñaba todo con sal, aceite de oliva y vinagre. Cuentan algunas leyendas que fue un fraile, cocinero del convento gaditano de capuchinos, que en el Cádiz sitiado por los franceses durante el año 1812 y no teniendo huevos de gallina para ponerlos duros aliñados en la cena de los monjes, optó por aliñar unos pequeños trozos de masa cocida de harina de garbanzos, que él mismo tamizó tras triturar unos garbanzos durísimos que tenía, por la falta de harina de trigo. Por ello tuvo el nombre de "huevos de fraile" y resultó que tenían una textura cremosa en boca, parecida a la del huevo duro. (Grupo Gastronómico Gaditano).
Animaros a probarlo, a continuación tenéis la receta.
- Poner en un cazo a fuego medio e ir removiendo hasta que la mezcla se vaya despegando de la cacerola. Poner en un plato y dejar enfriar un mínimo de dos horas, mejor si es en la nevera.
- Cortar en rodajas finitas y freírlas en abundante aceite caliente. Debe quedar crujiente por fuera y blandita por dentro.
- Huevos de Fraile: Con los trocitos que sobran al cortar las panizas antes de freír, se ponen en un plato (simulando huevos duros), con cebolleta picada, perejil picado, aceite de oliva, vinagre y sal.