Para darle aún más variedad, he pedido a las participantes que presenten sus versiones de la receta clásica y, en mi caso, que ya he preparado varias en el blog, me he decantado por versionar la panna cotta al caffè y darle una vuelta de tuerca con una propuesta muy castiza...¡el carajillo!
Para ello he utilizado Licor 43, un licor que nació en Cartagena pero que yo no había probado hasta que llegué a Holanda, donde es un auténtico éxito...mira tu por donde. De hecho, fue uno de los primeros anuncios que vi en la tele cuando llegué y flipé en colores...En fin, curiosidades de la vida ¡Vamos con la receta!
Ingredientes: 500 g nata líquida; 100 g azúcar; 1 cucharadita esencia vainilla; 120 g café recién hecho; 30 g Licor 43; 6 hojas gelatina neutra; sirope de chocolate (para adornar).
Preparación: En un cazo poner a calentar la nata con el azúcar y la vainilla, removiendo con unas varillas hasta casi ebullición.
Mientras, poner a hidratar las hojas de gelatina en agua fría al menos 5 minutos. Preparar el café y mezclar con el Licor 43. Reservar.
Apartar el cazo del fuego. Añadir a la nata caliente las hojas de gelatina, una a una, mezclando con las varillas hasta completa disolución. No añadir la siguiente hasta no disolver la anterior. Finalmente añadir el carajillo (café más licor) y mezclar bien. Colar (por si acaso quedara algún grumo) por un colador fino y distribuir en los moldes individuales (yo he usado los de flan).
Dejar atemperar y después poner en la nevera (yo los dejo una noche). Desmoldar y servir con un chorro generoso de sirope de chocolate por encima. ¡Os aseguro que en casa han triunfado! Este postre ya era mi favorito en versión clásica pero ahora con este saborcito a café y licor se ha convertido en el favorito de mi Danny jajajajaja.
La panna cotta (literalmente nata cocida) es un dulce originario del Piemonte que se remonta a principios del siglo XX. Algunos testimonios sobre la invención de la panna cotta cuentan que fue el chef del restaurante "I tre citroni" quien, a mediados de los años sesenta, desarrolló la receta para este postre e inventó la panna cotta tal como la conocemos y la comemos hoy en día.
Como siempre, os dejo la receta clásica:
Y ahora vamos con las que se han animado a preparar sus propias versiones de este gran clásica, todas ellas riquísimas ¡GRACIAS!
Pues con este gran recopilatorio me despido hasta el mes que viene que volvemos con otras dos nuevas propuestas. ¡A divertirse!