Ingredientes: 200 g harina; 100 g pan rallado; 15 cucharadas leche; 15 cucharadas agua; 100 g judías pintas secas; 1/2 cebolla; 1/2 zanahoria; 1/2 rama apio; 50 g mantequilla; 5 g setas secas; 100 g salsa tomate; sal; pimienta; queso parmesano rallado.
Preparación: Dejar las judías pintas en remojo la noche anterior en agua fría. Tirar el agua y cocinar en agua limpia (sin sal o se pondrían duras) durante 1 hora o hasta que estén tiernas. Colar, reservar dos cucharadas del agua de cocción y reservar las judías.
En una cacerola poner a derretir la mantequilla. Picar la cebolla, el apio y la zanahoria con el robot muy pequeñito y sofreír en la mantequilla durante 5 minutos. Mientras, poner a remojo en agua caliente las setas para que se hidraten y ablanden. Cuando la verdura esté tierna añadir las setas (reservar 2 cucharadas del agua) y rehogar. Añadir la salsa de tomate, el agua de las setas y el agua de cocción de las judías, salpimentar y cocinar durante 1 hora a fuego muy lento.
Mientras se hace la salsa preparamos la pasta. En un bol mezclar la harina tamizada con el pan rallado e ir añadiendo una mezcla de agua y leche caliente a cucharadas (yo he necesitado unas 30 en total) y trabajar la masa con las manos hasta que quede homogénea y con una consistencia como de plastilina (parecida a la de los gnocchi).
Ir cogiendo trozos de masa, enharinar y moldearla en forma de tiras del grosor de un lápiz. Con un cuchillo ir cortando trocitos del tamaño de una uña y, de uno en uno, aplastar con el pulgar y hacer rodar sobre la mesa de forma que queden como si fueran minignocchi (más abajo podéis verlos). Es laborioso pero fácil.
Cocer la pasta en abundante agua hirviendo con sal durante 5 minutos (empiezan a flotar). Retirar con una espumadera y servir en el plato cubiertos con la salsa y espolvoreados con parmesano rallado. ¡Riquísimo!
Y ahora os contaré que esta receta es típica de Piacenza, un pequeño pueblecito donde viví durante dos años y que se encuentra junto al río Po en la región de Emilia Romagna, la que visitamos este mes en nuestro recorrido por Italia. Así que entenderéis que mi propuesta de este mes tiene un punto sentimental ya que, desde que me fui, nunca más los he vuelto a probar...¡esta era una excelente ocasión!
Aquí os dejo la receta original según sale del libro, con las cantidades originales que yo he escalado.
Y hasta aquí mi pequeño homenaje al pueblito que me acogió con tanto cariño. Y ahora vamos con las propuestas de mis dos queridas participantes, a las que una vez más tengo que agradecer que quieran acompañarme en este viaje. ¡GRACIAS!
Pues por hoy nos despedimos hasta el mes que viene, que volveremos con más ganas y nuevas recetas tradicionales. Recordad que si queréis participar tenéis las instrucciones haciendo clic en el logo. ¡Un besito!