Los más jóvenes quizá ni sabréis quién fue Popeye… pero los más mayorcitos, seguro que cuando fuisteis niños, relacionasteis a Popeye con las espinacas ricas en hierro… y base de su energía para luchar contra el mal.
Pero no. En realidad, las espinacas aportan una cantidad considerable de hierro, (3mg/100g), pero tampoco es como para echar cohetes. Si de verdad os interesa aumentar vuestra dosis diaria de hierro, más vale que toméis algún otro alimento como por ejemplo, las lentejas (6,9mg/100g) o mejor aún, y si os atrevéis con las algas: el wakame contiene 40mg por 100g de peso. Vaya diferencia, ¿no?
¿Pero? ¿Porqué la fama del hierro en las espinacas? Os cuento:
Todo comenzó en 1890, cuando un investigador estadounidense estaba estudiando los nutrientes de las espinacas. Fue entonces, cuando uno de sus ayudantes se equivocó al transcribir las propiedades en la línea correspondiente al hierro.
Más adelante, (sobre los años treinta), un grupo de científicos alemanes se percató del error, pero ya era demasiado tarde. El mito de las espinacas y su alto contenido en hierro ya estaba creado y extendido.
Las espinacas están compuestas en su mayoría por agua. Casi no contienen calorías, ni hidratos de carbono, ni grasas. Aunque tampoco aportan una cantidad muy alta de proteínas, es uno de los vegetales más ricos en este nutriente. Su contenido en fibra, al igual que ocurre con la gran mayoría de las verduras, es muy considerable, lo que resulta beneficioso para la salud, siendo un alimento muy adecuado para quienes siguen dietas de adelgazamiento o para perder peso, tanto por su poder saciante del apetito, como por su acción laxante (para evitar el estreñimiento).
En cuanto a los minerales, son ricas en calcio, hierro, magnesio, potasio, sodio, además de presentar también buenas cantidades de fósforo y yodo.
Gracias a su contenido en ácido oxálico, están recomendadas para personas que sufran de retención de líquidos o cálculos renales.
Las espinacas se pueden comer hervidas o crudas en ensalada. Aprovechando que ahora comienza su temporada de invierno, es una excelente ocasión para comerlas de esta última manera, ya que así al hervirlas pierden parte de su contenido vitamínico.
Besos desde mi blog!!!