Potaje de garbanzos con habas frescas y chicharos

Por Carmenrosa @MicocinaCR


Al igual que cuando pensamos en el Caribe tenemos la imagen de sol, mar de un verde esmeralda, cocoteros dejándose caer suavemente sobre blanca arena; el nombre más publicitado de nuestra provincia, “La costa del Sol”, ha mitificado nuestra provincia como al Caribe, Málaga es sinónimo de calor, sol, playa y chiringuito.
Es lo que siempre han querido vender, pero nuestra provincia es mucho más….hermosos bosques, donde las encinas, castaños, alcornocales, pinos entre otros, crecen junto a los pinsapos, éste abeto mediterráneo que solemos encontrar en las frías y húmedas umbrías; una reliquia botánica que se remonta a la época glaciar de la península, algunos de ellos con más de 500 años de edad, como el de la Escalereta, declarado Monumento Natural.
Altas montañas, que abrazan grandes valles cruzados por ríos y arroyos, con una fauna y flora espectaculares; espacios naturales muchos de ellos protegidos donde se cobijan entre los mamíferos a la cabra montés, fácil de observar en las cotas más altas, el corzo y la nutria, presente en sus ríos.   Verdes paisajes avistados desde el aire por las grandes rapaces, como el águila real, la perdicera y el búho real, también las propias de los bosques, como el azor y el gavilán.
Estrechos y hermosos valles donde crecen los cultivos, vegas frutales, naranjos, limoneros y hortalizas que se funden con olivos, almendros y vides que ascienden por las laderas de las sierras.    Campos y montes con tierra reseca y sedienta, esperando ese llanto alegre, la lluvia.
Para ello tiene que llover y en Málaga hoy por fin está lloviendo, algunas veces con intensidad, con fuerza, a ratos mansamente, sin prisa, con parsimonia.   El cielo encapotado, gris, deja caer ése oro líquido; se van formando charcos, los árboles, los bosques y el campo se ven más verdes, más hermosos y la tierra, agradecida se prepara para dar sus mejores frutos, todo renace.
Es la época de las tiernas habas, de los chicharos frescos, de los productos de las huertas de los valles malagueños.   Así que, qué mejor que ponerse manos a la obra y entrar en calor con un buen potaje, al más puro estilo malagueño….. 
Sí, está lloviendo, pero con éste plato en “Mi cocina” olvido ésa melancolía que me atrapa la lluvia en otoño, cuyos recuerdos me reportan una bonita nostalgia…..la cocina de mi madre, sus olores, su mimo y su cariño.
¿Cómo prepararlo?
Poner la noche anterior garbanzos en remojo.En una cacerola poner los garbanzos (enjuagados y escurridos), un tomate y un pimiento (cortados por la mitad), media cebolla, un trozo de carne de cerdo (lomo), un trozo de panceta fresca y un chorizo cortado en rodajas.Cubrirlo con agua, llevar a ebullición y espumerear.Mientras en una sartén con aceite de oliva virgen extra dorar dos o tres dientes de ajo muy picaditos sin que lleguen a quemarse; una vez fritos, apartar del fuego y agregar una cucharada pequeña de pimentón dulce.El refrito incorporarlo a la olla y dejar cocer unos veinte minutos a fuego fuerte.Sacar el tomate, la cebolla y el pimiento y pasarlos por la minipimer, incorporándolo nuevamente a la cazuela.Picar las habas frescas (inclusive la piel) en trozos pequeños, dejando las máximas semillas posibles enteras y echarlas en la olla junto con los chicharos (guisantes).Salar al gusto y dejar cocer otros veinte minutos aproximadamente, hasta las semillas estén tiernas.Añadir una o dos rodajas de morcilla por comensal.
¡¡ Disfruten de Málaga, de la lluvia, de un buen plato de potaje...... !!  Les dejo una bonita vista de una parte de la Catedral malagueña, de sus bonitos jardines...el cuadro pintado por un gran pintor malagueño: mi suegro.