Hoy es un día raro. Hemos amanecido lloviendo y con la tierra liberando todos sus aromas. Sensaciones que impresionan si vienen de un campo sediento. Ha salido el sol y hemos corrido hacia la playa. Una de nuestras preferidas: cala sa nau. Todos planeando sus cosas para un día de lluvia y nosotros, casi solos en la cala. Un lujo, que hemos "pagado" bañándonos con lluvia en el mar, una delicia poco habitual. Sa nau es casi única en Mallorca: un manantial de agua dulce desemboca allí y una parte del agua es menos salada y fresca que la otra. Sigue lloviendo y saliendo el sol. Durante todo el día. Plou i fa sol...Lo mejor, por ahora, ha sido la harina: la ensaimada llisa de ca'n Figaseca y sus panades, la de carne y la de guisantes con sobrasada. Sobresalientes. Una experta en el asunto me susurraba el secreto de esta panadería (C/ sa plaça, 7): su punto exacto de cocción. Lo clavan, hagan lo que hagan. Miquel "Maikel" Juan y su gente siguen en forma. "Maikel", de quien se publica una entrevista apasionante en el último número del Setmanari d'interessos locals de Felanitx (número 3795), nos demostró (aunque él no lo sepa) cuán en forma está: estábamos tomando unas tapas en ca n'Usola (uno de los pocos locales donde se cocina casero en el pueblo) cuando, a eso de las dos de la tarde, se sustanció, gafas oscuras y sombrero de paja. Soltó una conferencia sobre lo que llamaba bacterias internas en hombres, mujeres y sus respectivos sexos (sentido literal), que nos dejó a todos entre la perplejidad y la hilaridad. Como dice su hijo: el panadero de ca'n Figaseca, escritor ocasional, artista y director de cine, filósofo las 24 horas del día, es todo un personaje.
De vinos no andamos muy bien. Les confesaré. He empezado a probar cosas de 2011 (verano y cosecha que, en parte, viví en la isla) y no he bebido nada que me haga sonreir de nuevo. Por ahora...Tengo ya citas apalabradas con Can Majoral, con Toni Gelabert, con su yerno (que trabaja en el nuevo proyecto de un multimillonario alemán en Es Fangar, cerca de Son Proenç), con los que han amaestrado focas para aparejarlas con gallinas. Saltarán "liebres" como cada año. Pero todavía no. En la foto superior, y por un precio de supermercado cercano a los 10€, tienen ustedes la pequeña frustración del Son Bordils Muscat 2011. Un vino monovarietal de moscatel de grano menudo, VT de Mallorca de una finca cercana a Inca, que tiene el problema de que no dice en boca y en posgusto aquello que parecía revelar en nariz. Es de aromas bonitos, muy de moscatel estrujado, buenos terpenos y frescura. En cuanto llega a la boca, se nota un trabajo con lías que deja un excesivo glicerol y un cuerpo untuoso. Además, el alcohol (14,5%) pesa demasiado: tiene esa última punta alcohólica en el paso por el esófago que hace que aquella frescura que la nariz prometía, se desvanezca por completo. El primer rosado tampoco ha sido nada del otro jueves. De nuevo 2011 parece pesar. En la foto inferior, el Son Caló rosat de Miquel Oliver (DO Pla i Llevant, en Petra), hecho con callet y fogoneu. Tiene un aire y un poco de boca casi tánica, se le nota cierta fuerza y empuje. Es acídulo y asoma un recuerdo que va de las cerezas al arrayán. Pero es poco consistente en boca, apenas aguanta un queso de vaca muy poco curado y tiene, casi, un punto de cierta "suciedad", como de madera vieja (aunque no la lleva, claro) que no ha sido bien lavada. Vale 5€, eso sí, pero no ha sido un vino que me haya satisfecho, como había hecho en otras añadas.
Quería terminar hablando del fiasco de Tripadvisor, que hoy airean los periódicos, pero casi me da pereza. Que haya quien compra opiniones, quien se las inventa, algunos más que se dejan vender, otros que sufren la manipulación y la mayoría que no entendemos nada, aunque sabemos que lo único que hay detrás (de casi todos) es puñetero negocio, quizás no debiera sorprenderme tanto...