No obstante, los medicamentos antidepresivos no son los únicos "culpables" de favorecer el aumento de peso. La propia enfermedad de la depresión trae consigo determinados factores (apatía, falta y /o aumento de apetito de forma alternativa, sedentarismo, etc..) que favorecen el sobrepeso.
Y a la inversa sucede algo similar. El sobrepeso afecta al estado de ánimo, a la autoestima y en general a tener un deterioro en determinados aspectos relacionados con la calidad de vida de quienes padecen un exceso de peso, que a su vez favorece la depresión y predispone a seguir cogiendo peso.
De este modo, el estudio analizó los datos de 136.762 hombres y 157.957 mujeres con tres o más registros de índice de masa corporal (IMC).
La incidencia de aumento de peso entre quienes tomaban antidepresivos fue de un 11,2% mientras que entre los que no tomaban fue de un 8,1%. esto durante el primer año, en años posteriores aumentaba más la diferencia.
Dada la frecuencia con la que se prescriben antidepresivos, se podría argumentar que la contribución de los antidepresivos a la epidemia general de obesidad (especialmente en adultos) puede ser mayor de lo que se creía anteriormente.
En todo caso, los pacientes a los que se les receten antidepresivos deben controlarse cuidadosamente para determinar el aumento de peso y es posible que se requieran medidas preventivas si se nota un aumento de peso.