Qué es un tarjeta de crédito, tipos y porqué no deberías usar ninguna

Por Agustin Grau @agustgrau

En este artículo aprenderás qué es una tarjeta de crédito, los tipos que hay, las condiciones y requisitos y, finalmente, y después de toda esa información, porqué no deberías tener ninguna 😃.

(Este artículo ha sido escrito por el equipo de redacción de 2×3 - Ver info al final del post - )

Lo anterior tiene una justificación: un crédito puede ser totalmente desastroso cuando se maneja mal. La comodidad, la protección y las recompensas que ofrecen las tarjetas de crédito, supuestamente, pueden hacer de ellas una herramienta financiera útil, pero hay que tener en cuenta los riesgos antes de tomar una decisión.

Para empezar,

¿Qué es una tarjeta de crédito?

Una tarjeta de crédito, físicamente, es una delgada lámina de plástico rectangular que emite una empresa financiera y que permite a las personas pedir prestados fondos (dinero) para pagar bienes y servicios.

Las tarjetas de crédito imponen la condición a sus titulares de pagar el dinero prestado, más los intereses, más cualquier cobro adicional acordado previamente.

En algunos casos, las empresa crediticias proveedoras pueden también otorgar una línea de crédito a los titulares de las tarjetas que les permita pedir prestado dinero en forma de avance de efectivo.

Los emisores, evidentemente, suelen preestablecer los límites de financiamiento, dependiendo de la evaluación crediticia de cada persona.

Hoy en día, la gran mayoría de negocios ofrecen la posibilidad de comprar con tarjeta de crédito, lo que ha convertido a estos instrumentos en métodos de pago muy populares para pagar bienes y servicios.

Tipos de tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito más relevantes son Visa, MasterCard, Discover y American Express.

Todas ellas son emitidas por bancos, cooperativas de crédito u otras instituciones financieras.

En algunos casos, los emisores atraen a los clientes ofreciendo incentivos como acumulación de millas aéreas, hospedaje en hoteles, tarjetas de regalo para adquirir productos en grandes cadenas, etc.

Además, para generar lealtad en los consumidores, algunos establecimientos ofrecen estas tarjetas con el nombre de la tienda o la marca estampados en la misma. Para el cliente quizá sea más fácil optar por una tarjeta de crédito de este tipo, aunque las mismas solo puedan utilizarse para hacer compras en la tienda que las emite. Igualmente pueden ofrecer beneficios como descuentos, ofertas especiales y promociones.

Una sub modalidad son las tarjetas de crédito aseguradas, que son aquellas en que el titular asegura la tarjeta con un depósito. Estas tarjetas ofrecen líneas de crédito limitadas que son iguales en valor a los depósitos de seguridad, los cuales son devueltos después de que el titular haya demostrado un uso repetido y responsable de la tarjeta. Son tarjetas también conocidas con los adjetivos de "prepagas" y "semiseguras", y suelen buscarlas personas con un historial crediticio deficiente con el fin de mejorarlo.

Y dicho lo cual, la pregunta es:

¿Debería solicitar una tarjeta de crédito? Requisitos y consideraciones

Al respecto hay que tener en cuenta lo siguiente:

  • Tus deudas existentes: si ya tienes deudas, probablemente quieras pagar lo máximo que puedas de las mismas antes de solicitar la tarjeta de crédito. Esto es porque la deuda existente puede indicar a los prestamistas que tus finanzas están ajustadas, o no van excesivamente bien, lo cual podría perjudicarte al mostrarte como un solicitante de alto riesgo.
  • Tu solicitud: que cuentes con todos los requisitos que exige la entidad emisora. Un pequeño error puede llevar a que te rechacen. Si eso ocurre, es mejor que esperes algo de tiempo antes de solicitar de nuevo la tarjeta. Hacer muchas solicitudes en un corto período de tiempo puede hacerte ver como un cliente de alto riesgo.
  • Tu historial crediticio: el elemento más importante, porque muestra qué tan confiable eres con el crédito y qué probabilidades tienes de hacer los pagos completos y a tiempo.

Y por otro lado, para valorar si solicitas o no una tarjeta de crédito también debes tener en cuenta los costes.

¿Cuánto cuesta usar una tarjeta de crédito? Los costes si te planteas sacar, y cómo sacar, una tarjeta de crédito

El coste de usar una tarjeta de crédito dependerá de la tarjeta que tengas, así como del uso que le des. A grandes rasgos se pueden desglosar los costos potenciales de la siguiente forma:

La tasa de interés de la tarjeta te dice cuánto costará pedir prestado dinero del prestamista, es decir, básicamente cuánto pagarás por encima de la cantidad que consumas.

También es cierto que algunas tarjetas de crédito ofrecen interés cero en compras, así como que podrías evitar pagar intereses si abonas el saldo completo de la tarjeta cada mes.

Además de los intereses, es probable que haya cargos adicionales, por ejemplo cargos por pagos faltantes o tardíos, cargos por exceder tu límite de crédito, comisiones por retiro de efectivo y cargos por usar la tarjeta en el extranjero.

Y dicho lo cual:

Ocho razones para no usar tu tarjeta de crédito

Ahora que ya tienes claro qué es una tarjeta de crédito y cómo funciona, llegó la hora de contarte algo igualmente importante: las razones por las que querrás pensarlo dos veces antes de endeudarte comprando a crédito.

Vamos allá.

# 1 No trabajas tu autocontrol si financias tus gastos

En el mejor de los casos, la falta de voluntad para autocontrolarte cuando se trata de dinero puede quitarte tu seguridad financiera. En el peor de los casos, una actitud compulsiva hacia la compra puede afectar otras áreas de tu vida, como la autoestima o las relaciones interpersonales.

Es cierto que limitarnos puede ser difícil y aburrido, pero también ofrece muchas recompensas y ventajas, como la posibilidad de ahorrar e invertir.

# 2 Financiar gastos significa salirse del presupuesto

¿No tienes un presupuesto? Bueno, no te desesperes porque es más fácil de lo que piensas, y para muchas personas el presupuesto es una gran herramienta para mantener los gastos bajo control.

Una buena idea es planificar tus gastos y escribir todo. Hacer un presupuesto puede ser tan simple como confeccionar una lista que muestre cuánto dinero ganas en un mes, seguido de una lista total de gastos. El saldo restante te dirá cuánto puedes gastar.

# 3 Las tasas de interés son costosas

La razón por la cual el autocontrol es tan importante en las finanzas no es algo de tipo moral o espiritual; es una cuestión práctica.

Las tasas de interés son altas, lo que hace que tus compras sean más costosas. Si no tienes el dinero para pagar algo por completo, probablemente no quieras hacerlo más costoso añadiéndole intereses al precio. Si compras un artículo por €1.000 usando una tarjeta de crédito con una tasa de interés de 18%, por ejemplo, y haces el pago mínimo cada mes, terminarás pagando €175 de interés después de un año y todavía deberás €946 de tu compra. Quizá no sea buen negocio...

# 4 Un mal historial crediticio puede afectarte a la hora de adquirir una vivienda

Si dejas de pagar el saldo de tu tarjeta de crédito, tu historial crediticio empezará a decaer. Esto puede generar otros problemas, ya que el historial es muy importante al comprar o refinanciar una casa, por ejemplo, porque puede determinar, entre otras cosas, la tasa de interés de la hipoteca, así como tu elegibilidad la hora de otorgarte el préstamo.

# 5 Los malos hábitos financieros afectan las relaciones

Las parejas y parientes pelean por dinero más que por cualquier otra cosa, y puede ser un tema especialmente sensible cuando no hay suficiente. Por ello, es recomendable que parejas y familias trabajen juntas para hacer un presupuesto y mejorar la autodisciplina financiera en la medida de lo posible.

# 6 Financiar tus gastos puede hacer que estos aumenten

Muchas personas gastan más dinero comprando artículos que no necesitan o que resultan demasiado costosos cuando lo pagan con la tarjeta de crédito en vez de hacerlo al contado.

El gastar de esta forma, en realidad, es algo psicológico, porque comprar un ordenador o un móvil de 1.000 € no es algo que cambiará tu vida, aunque puedas querer hacerlo si solo tienes que firmar un recibo con el aliciente de pasar un mes sin pensar en que lo tienes que pagar 😒.

Por otra parte, si pagas en efectivo puedes sentir físicamente los billetes que salen de tu mano, lo cual te da una mejor idea de cuánto cuestan esos artículos y cuánto dinero has dejado en una billetera que ahora está más liviana. En menor medida, esto también puede aplicarse si pagas con cheque e inmediatamente registras la compra en una chequera que muestra el impacto en el saldo de tu cuenta.

# 7 Si se vuelve un hábito, financiar tus gastos te puede llevar a la bancarrota

Si gastas demasiado sin tener un plan para saldar tus deudas o si tu plan sale mal porque pierdes tu trabajo, o tienes facturas médicas imprevistas..., puede que termines con el agua al cuello. Declararte en bancarrota puede dañar tu historial crediticio a largo plazo y después te costará mucho reconstruirlo, ¡así que ten cuidado!

# 8 No adquirir deudas te proporciona paz

Si no debes dinero, no tendrás que preocuparte por cargos por pagos atrasados, intereses, tarifas anuales o tarifas por sobrepasar el límite. La mejor manera de disfrutar de algo agradable es ahorrar y comprarlo cuando realmente puedas costearlo. La tranquilidad que acompaña no financiar esa compra será como consentirte dos veces.

En pocas palabras

El crédito puede funcionar bien cuando se pagan los saldos mes a mes y se utiliza el dinero para comprar cosas necesarias o que te reporten una rentabilidad (por ejemplo, crear activos), pero puede ser desastroso si no hay un control adecuado. La protección y recompensas que ofrecen las tarjetas de crédito puede convertirlas en instrumentos financieros útiles, pero recuerda considerar los riesgos para no acabar en una situación que no logres manejar.

Este artículo ha sido redactado por el equipo de redacción de 2×3.

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