«Era consciente de su gran reputación, pero prefería parecer indiferente acerca de ella. No parecía importarle un comino. Pero, trabajando cerca de él, me di cuenta del auténtico profesional que era. Mientras estábamos rodando, anunció, y hablaba en serio, «Solo me estoy ganando la vida, eso es todo». Fuera de las horas de trabajo, le gustaba vivir aprisa. Alcohol, mujeres, alborotos. Pero, ocurriera lo que ocurriese la noche antes, lo encontrabas de vuelta en el plató, exactamente a la hora precisa por la mañana. Siempre efectivo».
(Sergio Leone habla de Raoul Walsh, sobre su experiencia juntos durante el rodaje de Helena de Troya [Helen of Troy, Robert Wise, 1956], en la que el cineasta norteamericano participó sin acreditar y el italiano actuó como asistente tanto de Walsh como de Wise. Citado por Christopher Frayling en Sergio Leone. Algo que ver con la muerte, T&B Editores, 2018.)